miércoles, 26 de diciembre de 2012

Bailando por la habitación.

Empieza en los dedos y termina en la punta de la nariz. Te extiendes como un leve cosquilleo, de abajo a arriba, dejando tu perfume impregnado en cada lugar que tocas.
Me ves bailar y me miras fascinado con la boca abierta. Paro. Me río a carcajadas, me pongo de cuclillas en el suelo intentando soportar la risa que tengo. 
Me miras, sonríes, te agachas y me pones las manos en las mejillas. 
Me gusta tu tacto, me gusta porque resultas incluso más suave que mi almohada, inclinas mi cabeza hacia arriba. "Me va a besar"- pienso. 
Pero no lo haces, nunca lo haces.
Acercas tus labios a un milímetro de los míos y te alejas rápidamente, me haces levantarme corriendo y escalar todo tu cuerpo hasta llegar de nuevo a tu boca. Y esta vez, soy yo la que se queda a un milímetro. 
Me levanto y salgo corriendo, me enrollo suavemente en las cortinas que cuelgan de tu ventana, entonces tú vienes corriendo, yo suelto risillas nerviosas, coges la cortina y la apartas, me coges en brazos, me llevas de nuevo a la cama, vuelves a estar encima, acercas tus labios. 
Esta vez los dejas a medio milímetro. Noto tu aliento y me quedo fascinada. Cuando vuelvo al mundo real tú ya no estás, te escucho no muy lejos y salgo corriendo. 
Llego al salón, te veo sentado, mirandome, esperando que no soporte más y te dé un beso de una vez.
Pero no lo hago, nunca lo hago. 
Me pongo a bailar como al principio del todo, giro varias veces hasta que empiezo a marearme, y entonces, cuando ya me veo caída en el suelo me coges en el aire y sin darme tiempo a respirar me besas. Sin más. 
-Siempre pierdes. 
+Siempre te gano.
-¿Cómo? Mentira, yo gano. 
+Parece que no me entiendes. Siempre te gano. Te gano. A ti. Te consigo. eres el premio. Tú lo eres todo. 

viernes, 7 de diciembre de 2012

Tu cosa favorita del mundo.

"Me gustas cuando callas porque estás como ausente"

Pero me gustas más cuando hablas y te haces sentir, cuando veo como mueves las manos nerviosas en tus bolsillos mientras cuentas algo que tu crees que no me interesa en absoluto. 
(Así, como dato, todo lo que dices me interesa.. )
Me gusta no saber si me escuchas de verdad o sencillamente me estás observando. ¿Qué me miras?

"Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca"

Y estás tan cerca que siento el calor que desprendes, y te hablo al oído haciendote cosquillas con mi aliento. 
Me gusta llegar a oler ese olor tuyo, y me gusta aún más cuando se me queda pegado, para horas después oler mi ropa e incluso mi piel y decir: Huelo a él. 

"Parece que los ojos se te hubieran volado y que un beso te cerrara la boca"

La cosa mejora cuando encuentro tus ojos abiertos como platos, fijos en mis ojos, o viendo el movimiento de mis labios al hablar, cuando miras todos los getos que hago con las manos o cuando en la distancia tus ojos nerviosas buscan mi última mirada de despedida. 
Y sinceramente, espero que ningún beso te haya cerrado la boca... Que si no hablas, sea por afán de escucharme. 

jueves, 8 de noviembre de 2012

Tú, el verano de mi vida.

Me dices adiós. Me dices adiós ahora que había encontrado a alguien que iba a ser el verano de mi vida. 
Y es que fuiste el verano de mi vida. 
Dicen, que lo bueno de conocer a gente son los recuerdos que te quedan, yo personalmente opino que lo bueno de conocer a gente son las sensaciones que te dejan . 
Siento que estoy loca cuando estoy sola, en pleno invierno, y viene una ráfaga de frío, de esas que te hielan hasta los huesos. En ese momento, yo, quizás por autodefensa o por que recuerdo la sensación, siento que me abrazas como solías hacerlo. 
Estoy cansada de sentirlo. 
Estoy cansada de que cada vez que alguien me abandona yo sigo teniendo esas sensaciones. Y es que nunca se me olvidan. 
Me gustaba cuando vivía los inviernos en solitario, andando de un lado para otro, búscandote, quizás. 
Siempre dicen que no hay amor como los platónicos. 
Llegas como un verano a mí solitaria vida y te marchas cuando te necesito como agua de mayo. Lo sé, no puedo pedirte que te conviertas en primavera cuando siempre has ido de estío. 
-VUELVE.

P.D: Te prometo un millón de tardes de chocolate caliente. 


lunes, 29 de octubre de 2012

Toma un respiro.

Rompes una, dos y tres copas, las estampas contra el suelo, disfrutas con su destrucción, con el ruído que provoca, con como los cristales saltan a todas partes como si fuera una catástrofe en tamaño reducido.
Sonríes, y en cuanto pasa la euforia,te echas a llorar. 
Rompes cuatro y tras ella la número cinco corre la misma suerte. 
Te paras, observas, esperas, y ya no quedan copas de las que echar mano. 
Tras apartar los cristales un poco con el pie te sientas en el suelo, vuelves a esperar. Preguntas "¿ Por qué?"
Piensas, te estrujas la cabeza, los nervios afloran otra vez, piensas en salir corriendo y no volver, en que quizás es la única salida. 
Paras de nuevo. Todo parece ir atrás, observas como en tu cabeza, las copas se recomponen y vuelven mágicamente a su sitio. 
Quizás realmente estaban mejor así. 
Te das cuenta de que siempre ha estado delante de tus ojos pero que sencillamente no lo quieres ver, ¿Es lo que querías?
No, es más, no es ni la respuesta que esperaba. 
Te tiras de los pelos, quizás si alguien te estuviera cogiendo de las manos no lo harías, quizás no habría intentado hacer con las copas lo que haces contigo misma. 
Lo peor de todo es que sabes que has roto todas las promesas que te has hecho, que tus ideales han desaparecido y que ya nada tiene sentido. 
Pero te levantas, le secas las lágrimas, respiras, lo haces de nuevo, pruebas el aire. Te gusta. 
Y te haces la pregunta clave, ¿Quieres o no quieres esto? Es decir, ¿Te quieres? 


miércoles, 26 de septiembre de 2012

Luna de miel

"Estoy en las nubes" Decías sin tener ni idea de como malgasta el tiempo quien cree tenerlo todo, quien no sabe lo que puede ocurrir, quien sencillamente vive a base de convencimientos. 
Y ahora, cuando el tiempo ya te ha dado una bofetada en la boca,, reaccionas, emprendes rumbo a hacerlo todo en un día, siendo más activo que unas pilas nuevas. 
Ahora, cuando te das cuenta de que ya es muy tarde para aprender a volar, que sencillamente te quedaste sin alas. 
Ahora, ahora cuando te vuelves loco de arrepentimiento, cuando te preguntas si es posible que el tiempo vaya en la dirección opuesta y cambiarlo todo. 
"Y nos dieron las diez y las once, y la una y las dos y las tres". 
Y lo que fue nunca volvió, y lo nunca va a ser, tampoco ha sido. 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Llévame de nuevo al principio.

Vienes con cientos de ideas, 
miles de revoluciones, 
millones de propuestas. 
Y es que no te rindes.
No temes a los monstruos,
si no que temes a la gente. 
Te enfrentas con argumentos sólidos, 
de lógica aplastante,
Das seguridad y desconfianza, 
ves y eres invisible.
Te pierdes, me encuentras,
confundes, difieres, 
discutes, sonríes. 
Vuelta a empezar. 
Corres, corres,
desapareces y
apareces donde nadie te espera.
No escuchas nada de lo que digo,
me ríes las gracias,
me quieres y me ignoras,
me ves, pero no miras.
Pestañeas, piensas.
Vuelta a empezar. 
¿Estás a salvo?
No temas a la gente, ni a los monstruos, 
no temas más que al tiempo, 
y la impotencia de verlo pasar. 

sábado, 15 de septiembre de 2012

Tan solo necesitamos recordar.

Dices que te ibas a buscar a ti mismo, a terminar de perderte del todo. Y apareces aquí, después de tanto tiempo, pretendiendo que nada ocurrió, que yo no tuve la culpa de nada, que ni siquiera te has marchado, que el tiempo no ha pasado.
Pero la verdad es que sí lo ha hecho. La verdad es que he contado cada segundo desde ese momento, cada día se convirtió sencillamente en 86.400 segundos sin ti. 
Y te acercas, esperando que yo corra a darte un abrazo como siempre que volvías a casa, y yo sencillamente no sé reaccionar, debo tener la mente en otro mundo y el cuerpo aquí estancado. Ojalá estuviera mi cuerpo igual de lejos de ti que mi mente. 
Me acerco a ti como para inspeccionar, para asegurarme de que realmente estás ahí, pongo una mano en tu hombro, cautelosa, toco un hombro firme, tenso, en que solía llorar. 
"Hey"
....¿Hey? Como si nada en absoluto hubiera pasado. Como si te viera todos los días, como si yo no te hubiera extrañado, como si me esperara tenerte ahora delante, como si no hubieras cambiado en absoluto, como si no hubiera pasado más de 3 veranos sola, como si yo todavía pudiera sonreír, como si no llevara años ansiando tus abrazos... 
Pierdo el control fácilmente, te grito cien cosas en mi mente, pero ante ti sigo aquí platada en perpetuo silencio, como una piedra, mirándote de arriba a abajo con ojos rápidos y nerviosos, abiertos de par en par, con las pupilas dilatadas por la impresión del momento. 
"Tú.."
..Tú. Eso es todo lo que consigo decirte, me paro a pensar, quizás podía haberte dado un saludo cordial, una bienvenida atenta y calurosa, una acogida cariñosa. Podía haberte al menos llamado por tu nombre. Si.. era.. ¿Cómo era? ¿Cómo te llamas? ¿Quién eres? .
Vaya. Tanto tiempo enfrascada en recuerdos complejos, sobre instantes detallados, miradas minuciosamente escrutadas y ahora, me doy cuenta de que he olvidado lo obvio. 
¿Dónde te conocí? Sólo recuerdo tus ojos oscuros mirándome llenos de brillo, pensando en conocerme. 
Tus ojos. Sí. Te miro fijamente y descubro lo que ya descubrí aquel día. 
"¿Dónde has estado? Tus ojos no han cambiado.. bueno, sí.. Siguen teniendo la Vía Láctea entera dentro, pero debes haber visto más estrellas, ¿No? Ahora tienes como otras 16 galaxias dentro. Fascinante."
"Llevo más de 3 años fuera y tú lo único que comentas es que debo haber visto demasiadas estrellas... Las cosas, al parecer, no han cambiado nada, ¿no?"
...¿Las cosas no han cambiado nada? Las cosas han cambiado tanto que ya parece que hasta siguen iguales, tú no tienes ni idea de lo que es despertarse al amanecer y echar de menos un olor que ya ni siquiera recordaba, pero que yo solía describir como..
"¡Primavera!"
"¿Primavera? ¿De qué hablas?"
"Sigues oliendo a primavera.. a flores, a hierba recién cortada, a tierra húmeda, a fresco, a nuevo.. a aire de aquí, de casa."
"Como iba diciendo.. no cambias."
"No me acuerdo de como te llamas.. no me acuerdo de casi nada de ti, y a la vez me acuerdo de cosas tontas, ¿Me sigues? "
"¿No te acuerdas de mi nombre?" 
...¿Tu nombre? Sí, sí, ahora sí... o no, no.  Me acuerdo de como me gustaba pronunciarlo, de como se me llenaba la boca de alegría cada vez que lo decía. Sonaba de una forma especial, sonaba como a.. sonaba a lluvia. 
"Me recordaba a la lluvia, ya sabes, a ese rítmico golpeteo desordenado, al borde de lo caótico pero con ese timbre tan propio, tan natural, tan poco forzado, tan tranquilizador" 
"¿Te acuerdas de eso y no de mi nombre?"
"Me acuerdo de todo, menos de lo importante. Recuerdo el Sol y el tono cobrizo que dejaba en tu espalda, que en aquel entonces no era tan ancha.. Recuerdo tus pestañas y como solían agitar el viento, recuerdo también tu risa, que sonaba como la noche, atrayente y misteriosa. Recuerdo tantas cosas.."
"Los crepúsculos en tu pelo."
"¿Qué?"
"Yo me acuerdo de eso.. de como tus mechones marrones creaban una nueva puesta de sol dorada y oscura, perfecta, sencilla"
"Creo que.. es verdad, que nada ha cambiado al fin y al cabo."

lunes, 27 de agosto de 2012

Hoy es el sueño del mañana.

Te despiertas muy perdido en medio de ninguna parte. Sientes que el tiempo aprieta, que vas a desaparecer en cuestión de segundos. Sabes que estás en medio de tu cama pero aún así pareces no encontrarte.
Te propones salir y no sabes cual es la dirección adecuada, te das cuenta que sencillamente hasta ahora nunca te has sentido lleno como lo haces ahora.
Piensas en comer, reír, cantar, bailar, hacer el amor, cualquier cosa mínimamente complaciente y aún así sigues sintiendo que el mundo gira muy rápido.
Intentas ahogar la confusión en una copa y es en la copa donde te terminas ahogando.
Sabes que la ciudad se está volviendo loca y que tienes que salir, que tienes que cambiar la mentalidad.
Dar un giro inesperado, ser por fin la mariposa que deseas, poder alzar vuelo en cualquier momento y abandonar lo que tienes, lo que nada te importa.
Aprende que uno tiene que dormir no por cansancio, 
sino por ganas de soñar. 

domingo, 19 de agosto de 2012

Plutôt la Vie.

Las semanas de siente días estaban ya convirtiéndose en eternidades de tortura, las cuatro paredes de siempre hacían de la monotonía algo aún más aburrido, y Madrid empezaba a ahogarme.
Las oficinas eran jaulas en elegantes rascacielos, los trajes no eran más que uniformes de mi particular prisión y por supuesto, ya no me importaba para nada lo que sucediera en Wall Street. 
Un día, uno cualquiera, me levanté dispuesta a recoger la casa. Me puse a guardar y a sacar cosas, de aqui para allá hasta que encontré un viejo album de fotos. 
Una portada negra cubierta con fotos de hará unos 10 años, coronadas por un "C'est la Vie" de mi puño y letra, dorado, llamando la atención. Al abrirlo encontré cientos de fotos de mi adolescencia, con los unos y con los otros, de por aquí, de por allá, de los viajes, de museos, de gente, de fiestas, de graduaciones... y de repente, aparece como caída de la nada, una foto de París. 
La casa de Montmartre, la que estaba cubierta de hiedra, aquella casa en la cual un día me paré y comenté "Yo algún día tengo que vivir aquí" 
Que nostalgia recordar el barrio bohemio, el paraíso para mis sentidos y el lugar donde había depositado todos mis sueños, eran las calles que quería recorrer cada mañana para comprar croissants, quería pasar cada día por el Chat Noir, quería comer creps mientras regresaba a casa empapada por unos de esos repentinos chaparrones parisinos.
Rebusqué entre las fotos, buscando algo más de aquel primer viaje a París. Entonces encontré una hoja de papel doblada, la curiosidad pudo conmigo y lo primero que hice fue desplegarla. Ahora me acordaba, era una carta escrita por mí misma, por mi yo del pasado. 
"Y entonces será cuando viva en París, cuando lo único en lo que piense desde que me levato hasta que me acuesto sea en escribir, andar de allá para acá buscando más historias. Tener la casa pintada de arriba a abajo con frases inspiradoras, con fotos, con dibujos" 
...
"Despertar y que huela a café recién hecho, a croissant caliente de la pastelería de la esquina, pensar en quien me habrá preparado el desayuno y de repente escuchar un piano al fondo de la casa... Mora"
...
"Lo primero que haremos al llegar a París, será pintar un "Viva La Vie Boheme" que presida el salón, que nos recuerde a que vinimos y en que creemos" 
Y entonces, es cuando encontré una vieja postal, con una foto "Mon Amour" , le dí la vuelta y entonces me acordé de todo.
"Bruxelles, 29-07-2012"
La tentación pudo conmigo y me dispuse a encontrarla. 
Resultó ser que estaba viviendo en Bruselas, en donde siempre quiso, pero al proponerle mi idea, le faltó tiempo para darme un "SÍ" más rápido. 
Y ahora estamos aquí, sonriendo mientras escribo esto, escucho el piano de Mora al fondo, las paredes están inundadas de recuerdos, un "Viva la vie Boheme" sigue aún estando en un puesto privilegiado entre lo demás... Y yo, bueno, yo estoy aquí, escribiendo, inspirandome (como siempre desde que estamos aquí) en nuestra amada París. 
Así que... A día de hoy, puedo levantarme cada día y pensar "Soy feliz".


viernes, 3 de agosto de 2012

Así que... ¿Qué estás buscando?

¿Y todavía te preguntas que hago aquí?
Por favor, mírame, estoy parada apoyada contra el marco de tu puerta, con el pelo chorreando, con una tormenta a mis espaldas, tacones en mano.
A mi alrededor, todo tu salón, espectánte sobre a qué he venido.
El parqué se empieza a quejar del charco que he dejado a mi alrededor.
Y te miro como invitándote a probarme, como diciéndote 'ven'.
Parece que al fin, después del impacto inicial, te decides a invitarme a pasar, vaya, a tu suelo no le va a hacer nada de gracia.
Me ofreces algo de beber, yo, bastante lista, digo '¿Qué tan bueno eres haciendo Margaritas?'
'Ya lo verás' respondes, sumándote al juego, entendiendo de que va la situación.
Doy una vuelta alrededor de todo el salón, exhibiéndome como en una pasarela, pero procurando que pareciera un casual paseo. Toqueteo las teclas del piano, toco la única sencilla melodía que me sale en momento.'tin tin tin tan tan tin'.
Y sonrío.
Te quedas embobado, extasiado por la peculiar visita que te hago. Continuas tu camino, pasa de aquí para allá con una coctelera, con media lima, una copa... ¿O eran dos?
Como si se tratase de puro azar, pulso la tecla play del reproductor que preside la sala. '...Color my life with the chaos of trouble'
La canción no podía ser más apropiada.
Con toda confianza, me meto en tu cuarto, cojo una camiseta de esas grandes, el vestido se queda en el suelo hecho un zurullo chorreante, salgo con delicadeza de dentro de él.
La camiseta me va perfecta como pijama improvisado.
Una vez acurrucada en el sofá, te pregunto que tal tu vida, como va eso... Ya sabes, como las preguntas que solía hacerte cuando tanto tiempo pasaba aquí.
'Bien, ya sabes, lo de siempre' 'Nada, todo igual', respondes tenso, pensando sin pensar.
Me das el Margarita. 'Delicioso'.
'Y.. ¿Qué buscas aquí?' Preguntas intentando aparentar indiferencia. No se te da bien disimular.
'Pues... no sé, dime tú que puedo encontrar..' Respondo.
Silencio. Mi pie se desliza suavemente por el sofá, te invita a venir, te llama. Lo miras. Piensas... y claro, acabas viniendo.
¿Y el resto? El resto tú ya lo sabes.

sábado, 14 de julio de 2012

Demasiado efímero.

Y todo nace de un concepto tan efímero como los nombres escritos en la arena que borran las olas, con tanto azar como cuando tocas una tecla de piano, y por casualidad armoniza con la siguiente.
Un concepto de esos abstractos,como quien dice amor y se queda tan contento, como quien lo define como sentimiento, como quien lo ve como forma de vida. 
 los hay que lo ven como la solución a sus problemas, cuando para otros, amor significa sencillamente "problemas".
Y es que eres tan sencillo como como un cuento y tan complejo como la poesía. 
Me tienes encandilada con tanto romanticismo y tanto momento difícil, tanta bronca y discusión ya debería haber acabado conmigo.. pero, ¿Sabes una cosa? 
Adoro discutir contigo por el simple hecho de verte buscar desesperado la forma de que acepte una reconciliación.
Me tienes siempre en vilo con tanto misterio, nunca me dices si todo esta bien o todo está mal, eres la clase de persona que vive en un intermedio incierto, cargado de sentimientos sin mostrar, eres.. eres igual de complejo que la palabra amor. 
Y es que ya no sé que significas tú. 
Quizá es que ahora, para mí, empiezas a significar un nosotros. 
Un no te vayas. 
O sencillamente un te quiero. 
Quien sabe, eres un concepto tan efímero como las chispas de una bengala, con tanto azar como cuando te despiertas y un segundo después suena el despertador. 
Eres de esos que se quieren sin querer. 


miércoles, 4 de julio de 2012

Sus labios.

Tres, dos, uno.
Se apagan las luces y la música sube hasta puntos insospechados, retumban las paredes, ya empiezan los primeros dolores de cabeza.
Poco a poco, todo el mundo comienza a moverse al rítmo de la música, inconscientemente, buscan movimientos que vayan de acuerdo con la temática del tema.
Empiezan a pasar copas de un lado para otro, un vodka por aquí, algo de whisky por allí.
¿Y tú? Tú una de ron, como siempre.
Y se encienden mil un cigarros, y el humo ya no deja ver nada, y mi perfume se cambia por olor a tabaco.
La música sigue.
Lo sofás empiezan a llenarse de parejitas, al parecer los más animados son solo aquellos que bailan para flirtear.
Y allí la encuentras. Tu musa. Tu princesa, dominando la pista desde un rincón, intentando no llamar la atención, algo que resulta imposible teniendo en cuenta que lleva una camiseta brillante, que cada vez que un foco le da deslumbra al resto de la fiesta. Vaya, como brilla.
Y como sacude su pelo, como parece detener el tiempo con cada giro, como sus manos parecen acariciar cada una de las notas. De repente no escuchas nada más que el golpeteo de sus tacones al bailar.
Se para en seco. Coge su copa, da un largo trago, te mira, sonríe. Te invita a bailar.
Y tú, pobrecito, tú antes de darte cuenta ya estás a su lado.
Es lo que tienen las noches.

Y bailas sin saber ni que estás haciendo, ves que habla, pero no escuchas, solo observas al movimiento delicado de sus labios.
Intentas pensar en otra cosa, todos sabemos lo inalcanzable que es ella, todos sabemos que hay mucha gente en esta fiesta.
Pero claro, te está atrayendo de una manera alucinante, sin saber porque ahora lo que deseas es pasar otra noche como esta, pero a solas con ella.
Necesitas poseer el rojo de sus labios.
Y desaparecéis.
Y que curioso, cuando te vuelvo a ver, eres tú el que lleva el pintalabios rojo por toda la cara, en la camisa mal abrochada, hueles a ella, bueno, y a ron.

sábado, 30 de junio de 2012

Quiero un caos.

Ya lo dijo Neruda
"Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos"
Quiero dar un cambio en tu vida, enseñarte a bailar bajo la lluvia, 
deslumbrarte con un vestido de lentejuelas, 
hacer que no recuerdes la mitad de las noches, 
que te pierdas en el tiempo, que te pierdas en la copa. 
Quiero hacer que te acuerdes de como huelo, 
que el sonido de mi voz te despierte cada mañana, 
que lo único que leas sean mis libros. 
Quiero hacer contigo lo que siempre dicen que no hagamos, 
quiero que nos perdamos en Nueva York, 
que me encuentres en Roma. 
Quiero que pierdas los papeles, que te quedes sin planes, 
que tengas que improvisar, que pierdas tu guión. 
Quiero que destroces los zapatos de tanto bailar, 
que andes descalzo por las plazas, 
que te ensucies la camisa, 
que pares de comparar, que dejes la estadística. 
Quiero que tires el móvil a un río, 
que por un segundo yo sea más importante que cualquier llamada, 
que no te acuerdes ni en que día vives. 
Quiero que aprendas a ser un caos, 
que comprendas mi concepto de juventud, 
que acabes con los horarios, 
que te presentes a las tantas de la noche en mi casa, 
que comas pizza a diario. 
Quiero que no hagas caso de los carteles, 
que te duermas en el cine, 
que robes las palomitas. 
Bueno, como te decía que Neruda había dicho:
"Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos"

jueves, 28 de junio de 2012

El sonido del amor.

En un mundo tan lleno, pocas cosas llaman la atención. Pocos detalles resultan curiosos con tanta prisa.
Pocas calles se nos graban, pocos días recordamos, pocos nombres nos sabemos, pocas caras conocemos.
Nada parece destacable en una realidad cuadrada. Nada resalta en blanco y negro.
Nada te llama la atención, hasta que tú decides prestársela.
Y así lo hizo.
Así fue como un día,  de la nada, él decidió pararse a observar todo lo que aparecía.
Así fue como su ciudad no le pareció tan mala, como se dio cuenta de que aquella canción era más que una canción.
Así fue con todo.
Entonces cayó en la cuenta de que nunca se había fijado en esa mirada.
Nunca había prestado mayor atención a los comunes ojos marrones, alegres,  brillantes, normalmente llenos de lágrimas provocadas por sus continuas carcajadas.
Y no comprendió como nadie más, excepto él, reparó en el brillo de su pelo, en como los mechones más claros mecían a la brisa y reflejaban los rayos del sol creando un crepúsculo en su melena.
Nadie más se había fijado en la suavidad de su voz, ese susurro gritado, que pasaba de pesado a dulce ronroneo, que se palpaba como seda en sus oídos.
Ni habían notado la melodía de su risa, el canto de ruiseñor que aparecía cada 3 segundos inundando el silencio con alegres notas.
Se volvió loco. Se volvió loco buscando la razón por la cual a nadie le enamoraba cada uno de sus gestos, como con esa mirada tan intensa nadie se veía arrastrado hacia ella, como ninguna persona de la tierra necesitaba su risa para sonreír, como nadie parecía alterado cuando se le deslizaba el pelo fuera de la trenza, nadie parecía ver la cascada de mechones que dejaba en su espalda mientras hablaba despreocupada.
No entendía ya ni el sentido de su propia vida.
O sí, pero le sorprendía que de repente fuera ella.
Fuera todo lo nombrado, fueran sus defectos, fuera la  sutileza y precisión de sus palabras, de sus comas, de como organizaba sus ideas en la cabeza en tiempo récord, de como exponía sus sentimientos sin importarle nada más.
Vaya, y ese sonido, el sonido de sus dedos tamborileando sobre la mesa mientras sus labios tararean en práctico silencio alguna canción.
Ese sonido le enamoraba, bueno, lo que enamoraba era ella.

miércoles, 27 de junio de 2012

Vacío

En las interminables horas de verano, donde el Sol parece no ponerse, donde el viento destaca por su ausencia, se perdía.
Se perdía en los días infinitos, sin límites, sin lluvias.
Pensaba en que lugar se encontraba, donde habría quedado la búsqueda interminable de felicidad que llevaba a cabo, donde quedaba la lógica, el sentido de la vida, sus propios sentidos.
Ahora que se paraba a pensar, en realidad no estaba pensando. No sabía quien era. No percibía nada más allá de sus narices, no se veía ni a sí misma.
No existían lo espejos, no existía la vanidad. Toda la sociedad andaba desaparecida.
Y de repente, como un jarro de agua fría, un tirón del brazo la devolvía a la realidad.
El miedo empezaba a invadirla, lo desconocido nunca le ha gustado.
Después de estar en ese punto de vacío, ahora todo estaba muy lleno, a pesar de encontrarse en un Madrid desierto, abandonado como era propio del mes de agosto.
Y tanta cosa innecesaria, y tanto ruido, y tan poca gente, y tanto sol, y tanta nube, y tanta letra, y tanto suelo, y tanto árbol, y tanto...
Y tanto él.
De un momento a otro, la realidad no parecía tan mala.
Cayó en la cuenta de cuanto tiempo llevaba un su estado de subconcencia, de como había llegado hasta allí, de que estaba haciendo él con ella...
La soledad la mataba. La soledad la había hecho buscar tanto un punto, que acabó perdiéndose, que tuvo que pedir ayuda, un rescate, gritar auxilio y que vinieran a rescartarla. Ella no recordaba nada de eso, no recordaba como se rindió a la vida y dejó de temer llorar, y lloró como si nunca lo fuera a volver a hacer.
Pero en el vacío no había nadie, nunca nadie estuvo con ella, solo él. Solo él comprendió el mensaje, entendió el sentido de sus palabras.
"Piérdete para encontrarme, búscame donde nunca existo, donde nada es real, donde la sensibilidad no es más que una fantasía, pero no me dejes sola. No me gustan las despedidas, no me gustan los olvidos, pero para encontrarte, encontrarme, tengo que irme"
Como siempre, solo él la entendió, como siempre que se perdía, él la encontró.

martes, 19 de junio de 2012

Nuestra canción.

Me acuerdo de cada instante y de cada palabra.
Me acuerdo perfectamente de las primeras conversaciones vacías, que más tarde pasaron a horas y horas más llenas de sentido que nunca.
No me olvido de las miradas complices, que valen para una felicitación o para una riña, de los lugares en lo que aparecimos por casualidad y que ya son parte de nosotros.. bueno, al menos parte de mí.
Y es que cada vez que alguien pone esa canción, cada vez que escucho un mínimo compás de la melodía
sonrío silenciosamente. Recuerdo. Vuelvo a sonreír.
Sigo durante un rato metida en la música que sale de mi cabeza, de memoria, como el tono de tu voz,
como tus chistes tontos, como mis risas, mis carcajadas.
Y fluye la música.
Y me pregunto si tú también tienes tan buenos recuerdos de esa canción, si cuando la letra empieza, tú también sabes seguirla.
Di mi nombre al ritmo de la canción.
Di alguna vez, que por un instante, has estado emocionado, que te he hecho feliz, que me necesitas, que no me olvidarás.. di algo alguna vez.
Dimelo aunque sea, cantando esa canción.

jueves, 7 de junio de 2012

Parte de esto.

De repente te paras y te preguntas que haces aquí. Piensas "Vaya, quizá me he equivocado de lugar", comentas "Es que aquí no encajo", "No es mi ambiente".
Pero párate a pensar, ¿De verdad crees que este no es tu sitio?
¿De verdad crees que quizá todas esas palabras no eran para ti?
Déjame contarte cuanto te echo de menos, cuantas veces he pensado en ti desde que te fuiste,
en cuantas ocasiones he pensado "Como mejoraría esto si siguieras aquí..."
Y sé que tú también lo has hecho. Sé que las cosas te saben mejor conmigo, y que la vida parece más vida, y que los sueños parecen más reales.
Ten en cuenta que no puedes echar de menos algo de lo que no formabas parte.Y lo mismo me digo a mí, cuando insisto en que nunca fuimos uno, que todo eran ilusiones mías, pero, de pronto, me pongo a pensar:
¿Cuánto tiempo soy capaz de estar sin esto?
¿Cuánto tiempo aguantas tú?
Semanas después ya ni me acuerdo de tu nombre.
Pero es que resulta imposible evocar mi pasado sin recordar al menos un momento con ese viejo conocido, de nombre olvidado, pero de recuerdos vivos.
Preferiría un nombre dando vueltas en la cabeza durante semanas, rompiéndome el coco, pensando con que persona se corresponde, a tener una persona, una parte de mí, destrozando cada sonrisa que hago intento de poner.
Así que ahora, que aún no estamos en ese apocalíptico futuro, me harías un favor diciéndome cada "Te echo de menos" que te has guardado, no tengas miedo.
Repite conmigo "Lo único que me da miedo es que me olvides"

miércoles, 30 de mayo de 2012

Humo en el espejo.

-Y según tú.. Nos conocemos, ¿no?
+Eso diría, tienes una cara peculiar, no sé, me suenas.
-¿Sí? Yo diría que somos unos desconocidos..
+Espera.. espera, ¡Ya lo tengo! .. ¡Alex! ¿Verdad?
-Si, bueno, eso solía ser yo.. o eso era lo que la gente creía..
+¿Pero tú te ves? ¿Qué ha pasado? ¿Qué fue de ti?
-Pues.. por una cosa o otra, mírame, si no tuvieras esa memoria tan desarrollada probablemente habría pasado desapercibido, en realidad vine a buscarte, a verte, pero no esperaba que repararas en mí.
+Esa voz no se olvida.
-Será lo único que no me ha cambiado.
+Venga, es imposible olvidar días y días hablando contigo, tardes enteras de risa, y noches de.. bueno, ya sabes, esas noches.
-Vaya verano el del 97..
+Vaya invierno el del 98...
Silencio. Miradas. Más silencio
+¿Por qué has vuelto a buscarme?
-Porque sencillamente tenía que recordar como era yo. Sí, es puro egoísmo, pero es que no me reconozco ni en los espejos..
+Quizá si apagases ese cigarro el humo te dejaría ver mejor..
-Es para controlar los nervios.
+Tonterías, tú antes nunca lo hacías. Toma, coge ese espejo, dame el cigarro, mírate.
-¿Llevas un espejo en el bolso? Claro, como siempre.
+Dime, ¿Cómo te ves?
-¿Qué como me veo.. pues, ponte un segundo aquí.
+¿Aquí?
-Sí, ahí, perfecta. Vaya. Ahora sí que me veo completo.
+No recordaba que olieras así de bien. Oh, en serio. Tu perfume es..
-No recordaba que tus manos fueran tan suaves..
+No recordaba que hubiera tanta tensión..
-Ni  yo, pero no tengo ningún problema en resolverla.
Amor. Besos. Más Amor
+No recordaba que besaras tan bien.
-Nunca he podido olvidar tus besos.


sábado, 26 de mayo de 2012

Magnético.

Si empezábamos el juego, teníamos que jugar los dos.
Pero al parecer te retiras sin avisar, y como siempre vienes y vas con la rapidez que a mí me falta y la frescura que te sobra.
Me contradices, te contradices, me das la razón, me discutes.
Y te niego que tengas razón, pero a la vez afirmo lo dices.
Pero es que somos infantiles y nos sobra madurez.
¡Ay querido! El día que nos pongamos de acuerdo se acabará el mundo, se extinguirán las palomas, no habrá moras silvestres, no habrá ni inviernos ni veranos, ni sol, ni luna... no habrá vida.
El problema es que las discusiones nos encantan, quizá porque duran más que nuestras conversaciones amables, y por mucho que nos engañemos, el tiempo no parece ser tiempo cuando estamos juntos.
Otro problema es  cuando a primera vista eres enfermedad, pero si lo miras mejor, eres también remedio; o cuando pienso que me tensas pero descubro que me pone más de los nervios que no estés.
Y es que a mí me encantan las cosas complicadas, soy una chica de rompecabezas, de cubos rubik, de gente como tú.
¿Sabes ese momento en el que algo opuesto no puede ni verse?
Pues eres algo así. Cuando repeles, atraes. Cuando atraes, repeles.

miércoles, 23 de mayo de 2012

La Primavera se llama como tú.

Bailaría contigo cientos de valses.
Las fiestas de etiqueta no son lo nuestro, aún así recuerdo un par de piezas bailadas en vaqueros. 
Bailaría cada día una nueva pieza, incluso me pondría tacones solo para embellecer nuestras coreografías. 
Un, dos.. sigue contando, porque yo y mis patosos pies ya perdimos el ritmo. 
Tres, cuatro.. vaya, parece que esto de girar tampoco se amolda a lo torpe que soy. 
Y me caigo siete, e incluso, 8 veces, y tú sigues ahi en pie, sin perder ni un paso, esperando a que me reincorpore para verme morir de vergüenza al intentar seguir el baile. 
Quizá tú tampoco eres tan buen bailarín... el problema está en que cada defecto que tienes lo convierto en una virtud. 
Y si no me regalas flores, será porque no quieres verlas marchitar.  
Y si no me hablas, es porque no me quieres aburrir. 
¿Pero quién quiere primaveras teniéndote a tí para convertir todos los meses en abril? 
Pasaría contigo todas las mañanas de mi vida.
Madrugar no es lo mío, pero puedo vivir eternamente muerta de sueño siempre y cuando me ofrezcas un café cada día, a las 7. 
Yo intentando mantenerme en pie a esas horas y tú tan activo, tan hablador, tan alegre como siempre, tengo la impresión en que ni siquiera reparas en mis ojeras. O es que finges no verlas. 
Mientras yo deseo volver a meterme en la cama, tú ya me estás contando todos los planes que vamos a tener para hoy. No paro de pensar "¿En qué momento me dejará echarme una siesta?"
Quizá también eres un dormilón, el problema está en que cada defecto que tienes lo convierto en una virtud. 

domingo, 20 de mayo de 2012

Nadie dijo que fuera sencillo.

Un día, sin más, surge lo que se suele llamara "para siempre".
Y nos lo creímos, y lo vivimos, y nunca ha habido un segundo desperdiciado mientras estamos juntos, y nunca ha habido una palabra inútil en esas conversaciones y nunca ha habido un silencio incómodo. 
Pero te pierdes. 
Y te pierdes cuando yo me doy cuenta que gracias a ti me he encontrado, me dejas sin brújula, esperando que me guíe por arte de magia. ¿No te das cuenta de que la magia eres tú?
Quiero que me preguntes, que me cuentes tus secretos, que sonrías conmigo, que para decir "hola" no haga falta ni pronunciarlo. 
¿Entiendes cuando te digo que te necesito? 
Tal vez no te lo he dicho nunca.. 
Quizá espero que entiendas muchas cosas que no te he dicho, muchas cartas que sigo teniendo, muchos abrazo que me he guardado.
Nadie dijo que fuera fácil, pero tampoco tenía que ser tan complicado. 
'Tú con tu lógica aplastante y yo con mis intentos desesperados por contradecirte en aquello que está más que  demostrado por tu absurda estadística'
¿Qué quieres que  te diga?  
Porque se me pierden las palabras, se me van los pensamientos en vacío y las buenas ideas parecen locuras. 
'Si no te das cuenta de lo mucho que me está costando encontrarte de nuevo, es porque quizá no te has encontrado ni tú mismo. Pero así no funcionan las cosas, a oscuras no sabré donde estás, sin pistas me pierdo más aún.'



domingo, 13 de mayo de 2012

Un mundo en tus ojos.

La selva de cemento, ese lugar donde en cinco minutos llegas a cualquier parte, pero que a la vez todo parece estar a kilómetros de todo.
Allí estaba yo, perdida entre ladrillos, con los zapatos empolvados, andando, o corriendo. No me acuerdo bien.
Y apareces, con esas pintas de perdido, sujetando un mapa arrugado de tantas veces intentar doblarlo erróneamente, con unas gafas de Sol totalmente innecesarias teniendo en cuenta el poco sol que luce.
Llevas los zapatos recién encerados, negros, brillantes, te quejas del tráfico, te quejas del ruido. 
Ay querido, la ciudad no es para tí. 
Te acercas, y me preguntas por cierta calle, de esas que todo el mundo nombra, por las que todo el mundo pasa pero nadie sabe donde está. 
Y yo no soy la excepción.
Con talante aburrido y sin siquiera pararme a pensar dos segundos te respondo que no sé donde está. Vaya borde he parecido. 
Me dispongo a largarme, maldiciendo tu interrupción, pensando "No tengo suficientes problemas como para que venga este a molestarme con los suyos" 
Y entonces me respondes con un "Muchas gracias de todos modos" que a pesar de que espero que esté cargado de sátira solo siento sinceridad y cierta desesperación.
Entonces, instantáneamente reacciono. Levanto la vista por primera vez desde que te vi de lejos y reparo en que te has quitado las gafas, que luces una preciosa camisa y roja y.. y.. vaya. ¡Qué ojos!
Por un momento la ciudad parecía dispersarse, y entonces aparecía un bosque, un bosque todo comprimido en ese verde de tus ojos.. ¿Un Bosque?
Ahora era el mar. Sí, el matiz azul me recordaba a los largos veranos en la playa, al sol, a la lluvia..
¿Lluvia?
Vaya, sí.. Tenían también ese gris que tiene el cielo en las tardes de tormenta.
Tenían todas las cosas que me gustaban y el tiempo parecía haberse detenido en aquel instante.
Se me confundió el cielo con la tierra. Ya me imagino la cara de idiota que debo tener, de hecho ya la veo reflejada en tus pupilas. 
Reacciono. 
-Oye, lo siento, no he tenido un buen día y he sido una borde... la calle esa, ¿Cuál era? 
+ Calle de la Esperanza, para ser exacto, el número 5.
-¿Cinco? Me gusta el número cinco.
+¿Sí? Pues entonces no rechazarás cinco minutos tomando un café conmigo y me cuentas que te ha pasado.. 
-¿Cinco minutos? Perfecto.. Ah! la calle esa, es la 3ª a la izquierda.
+Me da igual la calle, ahora lo que quiero saber es tu nombre.
-Amanda.
+¿Amanda? Me gustan las Amandas.
-¿A cuántas conoces?
+¿Por ahora? Sólo a tí, pero ya me encantan. 

sábado, 12 de mayo de 2012

Destino.

No puedo luchar contra todas las voces que me dicen que nunca más será igual, que para mí ya no brillará más el Sol cada mañana, que la lluvia lo único que hará es recordarme el olvido en el que he acabado.
Porque eso son ahora mis días, atisbo de recuerdos a la vez tintados de olvido. Suena curioso, pero ni yo misma recordaré como fui cuando era feliz.
No hago más que pasar las horas perdida en el pasado, metida en mis memorias, al fin y al cabo, el presente no merece la pena y el futuro no muestra mejora alguna.
Fuiste el toque de adrenalina de mi vida y por eso ahora me hallo así, hundida en una vida que nunca fue la que yo elegí, fue la que me vino impuesta por las circunstancias.
Aún así no te culpo, quizás porque lo único que hago es culparme a mí.
No puedo dejar de pensar de que en algún momento debí decirte que te quedaras conmigo.
Inútil de mí, que no pude ni intentar conservar aquello que me daba alegría, y claro, ahora me la quitas de repente.
Pero retenerte no es mi derecho.
Yo soy una pequeña parte de tu presente y tú te vas en busca de futuro. No puedo competir con "el resto de tu vida".
Ironía es que vayas por unos mejores días venideros y me dejes a mí sin destino.
Soy culpable de todo esto, mi sonrisa debía ser mía y fui la tonta que decidió regalartela.
Vete.
Vete, encuentra lo que buscas, ya no tengo porque ser la novedad que te haga feliz.
Ve, pero prométeme que no me olvidarás.

jueves, 10 de mayo de 2012

Canta conmigo.

Y de tanto intentar guardar el secreto, acabo metida en mis propios pensamientos, tardes de soledad sumida en mi mundo, asustada de lo que la multitud pudiera pensar. Atrapada en buscar causas y consecuencias de mi propia felicidad.
Y temer. Temer a las reacciones, e incluso a las mismas acciones.
El sentimiento de ser algo pequeño perdido en un gran mundo, en un millón de interrogantes mientras observaba a la gente seguir con sus vidas sin tener ningún inconveniente.
¡Ay de mí! Deberías verme a mí, perdida dando vueltas en círculos sobre la misma opción, corriendo sin rumbo pensando tanto en perderme que apenas conseguí medio desorientarme.
No me quejaba de nada, lo tenía todo, pero me faltaba tanto.. Me faltaba el rayo de Sol de cada mañana, el soplo de viento que moviera mi melena.
Era un pájarillo en una jaula de oro. Pero, al fin y al cabo, enjaulada.
Y me cansé de cantar sola.
Prometí salir y no volver nunca, dedicarme a correr y a reír, a acostumbrarme a ser feliz, a aprender a volar.
¡Vamos pequeño pájaro! Vuela, vuela como solo tú sabes.
Me decidí entonces a volar, a teñir el cielo de color púrpura, inundando las tardes de alegría.
Alegría que seguía cargando con cierta melancolía de tiempos pasados.
Y la libertad se volvió monótona.
Y la monotonía se volvió libertad.
Y yo ya no sabía quien era. Ya ni sabía volar, ni sabía correr.
Yo entonces era un pez.
Fue el océano el que me liberó. Las burbujas parecían entender todo lo que me pasaba mejor que cualquier ave, cualquier persona.
Y entonces me sentía yo. Y volví a ser persona.
Empecé a tener de nuevo emociones de persona, me reía por todo y lloraba por nada, pero era yo.
Era yo enamorándome otra vez.
Me alegraba de poder abrir mi mente a la alegoría de todo lo que descansa y lo que no, a las canciones silenciosas, a los bailes a solas, a los bailes en compañía, a los gritos, a los rezos.
Me encanta cantar en compañía, siempre y cuando sea contigo.

sábado, 28 de abril de 2012

El viejo Buenos Aires.

Dame un amor eterno, de esos que mejoran con los años, de los que nunca terminan.
Quiero que seas el que me suma en el ritmo romántico de un melancólico bolero, que me des toda la pasión de el mejor tango alguna vez oído en la vieja Buenos Aires.
Conviertete en mi piel, fundete conmigo como lo hace la arena con el río, haz que florezcan los cerezos en pleno diciembre, cambia mi mundo.
Dame velas infinitas y pinta dibujos en las estrellas.
Quiereme como el Sol quiere a la Luna, y colapsa mis sentidos en el más significativo eclipse.
Dejame desear aún más minutos a tu lado, hazme creer que las hojas reverdecerán en otoño, dime que algún día viviremos en medio del mar.
Tienes que ser para mía la frase que nunca olvidaré, la novela que tendré guardada hasta mis últimos días en la memoria, dejame estar contigo hasta el fin de los tiempos solo para decirte cada mañana "Lo conseguimos".
Acaricia mis amaneceres color melocotón, dando forma a las nubes, haciendo de todo esto algo mucho mejor, mejor para tí y para mí.
Sencillamente con esto te pido que estés siempre, que sigas siendo lo que eres hasta ahora, que sigas llenandome de amor con cada mirada, siendo la razón por la que me levanto cada mañana, siendo todo el mundo que quiero conocer, siendo todo lo que quiero.
Yo me encargaré de contar nuestra historia, te prometo que por mucho que pase el tiempo, siempre habrá algún soñador que lea todo esto, que sepa lo que significaba la palabra amar para nosotros y entonces, solo entonces, seremos inmortales a los ojos de todos.
Te aseguro que, un siglo después, alguien le dirá a su nieto: "Creo que es el momento en el que debo contarte la historia que te explicara como funciona el amor. Es una historia integramente de amor, amor eterno, que a pesar del tiempo, sigue existiendo. Y aquí estoy yo, contandotelo, así que escuchame atentamente, pequeño"
Seremos los protagonistas de la eternidad.


martes, 24 de abril de 2012

Nada mejor que tú.

Nada mejor que tus palabras, esas que me dices y que hacen que me funda contigo en un precioso paraíso.
Esas palabras que sueltas como sin querer, pero en el fondo queriendo, cuando dices algo sin pensarlo y queda mejor que aquello que llevas días preparando.
Nada mejor que cuando eres espontáneo, cuando me dices "vámonos" sin indicarme un lugar al que llegaremos, sin decirme cual es el camino..
Nada mejor que los domingos a tu lado, quejándonos de la semana, comiendo palomitas y viendo alguna película de esas que ya tenemos demasiado vistas.
Nada mejor que perder el tiempo contigo, a ratos hablando, a ratos callando, a ratos riendo y ratos sencillamente felices de estar cada uno al lado del otro.
Nada mejor que un abrazo tras mucho tiempo, de esos que dicen "te he echado de menos" y que se ve correspondido con mi "no sabes cuanto"
Nada peor que una despedida.
Nada peor que saber que nunca más habrá días como los que dejamos atrás, que quizá hemos desperdiciado por pensar " ya vendrán más" . Caprichoso futuro nos esperaba, como diciendo "pobres ingenuos".
Y no le quito la razón.
Pero nada mejor que decirte que te quiero.
Pero aún mejor que eso, es cada vez que me respondes "yo también" incluso sin haberlo dicho, pareces leer mis pensamientos, y creo que realmente lo haces.
Nada mejor que esto.
Nada mejor que tú.

domingo, 15 de abril de 2012

Más que mi sombra.

Yo. Yo solía ser el orgullo personificado, aquella que prefería un enfado a disculparse. Hasta que llegaste.
Ahora me tienes aquí, buscando unas palabras que no creo que encuentre, para pedirte perdón por cada cosa que hice mal, por cada grito y por cada agresión.
Yo. Yo que no consentía que nadie me alzara un poco la voz, me trago la rabia tras todos tu chillidos, incluso creo que son culpa mía.
Yo. Yo que me creía independiente muero ahora cada vez que me haces un pequeño desplante, siento la soledad más amarga si te vas sin mí.
Yo. Yo que decía amarte decidí abandonarte, cortar esta adicción que poco a poco nos estaba mtando, quizá más a mí que a ti. Pero soy débil. Quizá demasiado.
Dije que no iba a volver, que no iba a sentir que no iba a pensar, pero no puedo negarme a tu mirada. No puedo hacer como que no veo esos expresivos que me sonríen en silencio, como esperando a que yo les devuelva la sonrisa.
Será que no era mi destino olvidarte, será que he querido cambiar las cosas y lo único que consigo es quererte cada día más.
Así que no te vayas, ahora lo que necesito es que te quedes a mi lado, que me hables cada día de todas tus ilusiones, que me digas que tienes sueños que cumpliremos juntos, y lo más importante, quiero que me digas que todo saldrá bien.
Sé lo egoísta que resulta por mi parte pedirte ahora que regreses, pero sencillamente es supervivencia, no sé si resistiría un adiós más por tu parte.
Lo siento, pero es que te has convertido en el tatuaje que quiero llevar siempre conmigo, eres la canción pegadiza que nunca sale de mi mente, eres algo así como la frase bidibibadibibú.
Te has convertido en algo más que mi sombra, ahora eres parte de mí. Quédate para siempre.

martes, 10 de abril de 2012

Y más allá.

Aunque probablemente no sea mucho tiempo,  me he acostumbrado a tu presencia, siempre en la distancia, silenciosa, amable, esperando el momento para hacerme feliz.
Y siempre lo consigues.
Te vas, pero no para siempre, volverás.
Aún así tu ausencia hará mella en mi vida, nada ha estado nunca tan vacío, me quedo como una canción sin canciones, como pájaro sin canto, como cielo sin estrellas.
Llévate contigo todas y cada una de las palabras que me componen, cuéntale al mar lo mucho que te quiero, que las olas recreen lo bonita que eres.
Quiero mirar. a la luna y verte como diciendo: Hasta el infinito.
Responderé : Y más allá a la tenue luz que entre por mi ventana.

Prométemelo.

Día a día construyes a mi alrededor una bonita burbuja de sentimientos.
A veces me pregunto por qué te quiero, me lleno de dudas, me como la cabeza intentando dar con todos mis fallos, con los tuyos.. Pero no dura mucho.
Pronto me doy cuenta de que es imposible no quererte, enamorarme de tí es más tu culpa que la mía.
Porque sé que estaré junto a ti durante cientos de días, aunque te marches, te esperaré cada día, aunque sepa que quizá me hayas olvidado, yo seguiré pensando en ti. Día y noche.
Día y noche. Tal y como lo hago ahora, como lo he hecho siempre.
Y me quedaré sola. Pero nunca me sentiré del todo abandonada mientras siga teniendo en mi memoria tus recuerdos, seguirás viviendo junto a mí aunque sea en mi mente.
Y si te vas, llévate todo mi amor.
Quiero que lo tengas tú.
Cientos de años. Dos corazones juntos. Solo hay algo mejor que la promesa del "para siempre" y es que se cumpla.

sábado, 7 de abril de 2012

Yo te cuidaré.

Se suponía que debías llegar a mí vida como llegan las cosas inesperadas, de improviso.
Pero en realidad llevabas tanto tiempo avisando de que estabas al caer que terminé por olvidar la fecha de tu llegada.
Aún así viniste, creo que con cierto retraso, a lo que debía ser la historia de amor perfecta, el cuento de hadas que íbamos a tener.
Y claro, te metiste en mi vida sin pedir autorización, pero ya sabes lo de mi tímidez, así que yo, antes que nada, he de decirte un par de cosas.
Lo primero, debo pedirte permiso para atribuirme cada palabra bonita que salga por tu boca, cada sonrisa, cada brillo en tus ojos e incluso cada silencio.Déjame al menos pensar que
También sé que alguien te hirió en algún momento, y lo siento, de verdad, por eso también tengo que decirte que sumo el papel de protectora en todo esto.
Sí tú me dejas, quiero ser la que cuide de ti a cada momento, la que llene de mimos las mañanas vacías y la que te enseñará que se puede amar sin dolor.
Porque aunque no te lo diga nunca, he nacido para amar.
Para ser exacta, he nacido para amarte. Cada día estoy más segura.

viernes, 6 de abril de 2012

Eres poesía.

-Nada mejor que perderse en unos ojos azules. Disfrutar del cielo y el mar encerrados en un iris mientras tú sonrisa de fascinación se refleja en la pupila.
Déjame decirte que cada carcajada tuya llena de vida la ciudad entera, que cada rizo de tu pelo describe perfectamente el viento moviendo suavemente las hojas.
+Eres un exagerado, nada de eso es verdad.
-No se te puede decir nada bonito eh..
+No se me pude mentir.
-¿Tengo que callarme entonces todo lo que veo en tí? ¿Tendré que pensar en silencio todas las cosas que me gustan de tí?
+¿De mí? No hay nada digno de gustarte en mí.
-¿No? Pues entonces debo estar loco. Me recuerdas a todo lo bonito que hay en el mundo. Cuando voy por la calle, el susurro de los árboles parece decirme "Sara". Tú nombre es tan.. bueno, tu nombre es como un soplo de viento, sencillo, ligero, bonito...
Cada vez que el Sol se pone recuerdo tu sonrisa, cálida, duradera, cercana.. 
Siempre que veo la palabra amor recuerdo como te sonrojas cuando te digo algo bonito, mira, justo como ahora..
+Es imposible no sonrojarse con eso.. Me idealizas demasiado.
-Y las mariposas volando.. Las mariposas me recuerdan a como corres cuando estás contenta, con energía y delicada, como gritando libertad. Y no exagero con nada de esto. Tú, querida Sara, tú eres poesía.

jueves, 5 de abril de 2012

Ser fiel a ti mismo.

-No tengo ni idea de que estoy haciendo con mi vida.
+Lo estás haciendo bien, relajate.
-No lo entiendes. ¿No me ves? Tenía tantas expectativas de la vida... y ahora.. Vaya. Ahora me he quedado en lo que era, en una chica más perdida entre toda esta gente.
+¿Tenías? Venga, ¿Has abandonado tan rápido?
-No he abandonado, sencillamente ni siquiera he empezado a buscar todo lo que quiero y ya sé que no lo voy a encontrar.
+Ey.. Tú siempre has alardeado de todo lo que quieres ser, todo lo que deseas conseguir es posible. Tú puedes conseguir eso y más. Y cuando te hundas, acuerdate de que no es momento de echar por tierra todo lo que has hecho. Él mundo es tuyo, y tarde o temprano se rendirá a los píes de alguien con tanto talento como tú.
-Eres de un optimismo...
+Sólo te digo que no debes abandonar nunca nada y menos aquello en lo que crees. Tú eres tus creencias, tus sueños.. Eres sólo una adolescente, no tienes ni idea de lo que puedes conseguir. Toda tú eres tú. Y ser tú es ya el primer paso para conseguir eso que deseas. Desea lo que quieras, porque lo puedes conseguir.
-Te deseo a tí.
+¿Qué te dije? Que todo puedes conseguirlo. De hecho, a mí, ya me tienes.


lunes, 2 de abril de 2012

Él es el único.

Encontrar una nota con un te quiero a cada segundo. Saber que los dos somos uno, que yo soy tú  y que tú eres todo yo.
Estaré encantada de pasar la vida junto a ti, cada vez que alguien me pregunte quien eres lo único que responderé es : Él es el único.
Es la forma más sencilla que  he encontrado para decir todo el amor que te tengo en unas pocas palabras, además.. ¿Qué más les da a ellos quien seas?
Seguiremos juntos hasta que no quede nada de esto, te seguiré a donde vayas, te regalaré una sonrisa cada mañana a cambio de que tú sencillamente te quedes aquí.
Porque eres el único.
Siendo el desastre que soy, me encanta como intentas poner en orden mi vida hasta que desistes con una sonrisa en la cara mientras dices: Me encanta que seas un caos.
Claro, diciéndome que te encantan mis defectos, ¿Cómo esperas que me arriesgue a repararlos y que dejes de quererme?
Nunca hemos sido de cosas perfectas, supongo que por eso me quieres, por mi gran imperfección.
Quédate conmigo, aquí o donde sea, pero para siempre, y prometo seguir perdiendo las cosas, olvidando las fechas, estropeando trastos..
Quédate y te prometo ser todo lo trasto que quieras que sea. Prometo deja que me digas lo mucho que adoras el desorden que soy.

jueves, 29 de marzo de 2012

Oscuro y largo diciembre.

Tras un largo y oscuro diciembre esperaba ansiosa la llegada de la primavera, no por sus flores, ni por su temperatura, sino porque se presentaba como la oportunidad de olvidar.
Así me enfrentaba a la primera semana de la nueva estación intentando pasar página, pero mírame.
Me encuentro escribiendo de todo menos futuro, de todo menos presente.
El pasado no dejaba de atormentarme, y claro, lo recuerdo todo.
No puedo olvidar como pasaba la tarde, mirando por la ventana, mientras echaba mi aliento hacia el cristal, para dibujar en el vaho nostalgicos corazones.
La calle, seguía otro rumbo, a través de aquel corazón observaba a la gente ir y venir, rómanticos paseos invernales, de esos de chocolate en mano.
Esos paseos que solíamos tener y en los que siempre acababas tomandote mi chocolate, y yo, con la nata en la punta de la nariz.
La primavera no soluciona mis problemas, y ahora, ya no es nieve lo que hay en las aceras, sino lluvia.
A mí la lluvia solía alegrarme, hasta que ahora cada vez que pienso en ella te veo corriendo a tí, tras tu paraguas, bonito 13 marzo pasamos juntos en aquel año.
Me quedaría estancada para siempre en el mar de memorias que era ahora mi vida, pero hay algo que me empuja a que siga adelante.
-"Iremos a un lugar dónde nadie haya llegado, subiremos a la montaña más alta que existe"
+"Ahí ya ha estado gente.."
-"¿Alguna vez has visto una montaña morada?"
+"No"
-"Pues ahí es donde debes llegar"
Y eso hago, sigo tu consejo, la cima morada no se me resistirá ahora que tu no estás conmigo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Sueños rotos.

No te vayas. Sabes que si te vas nada volverá a ser lo mismo. Porque soy siempre yo la que sufre tus ausencias, la que extraña tus silenciosos saludos.
Sabiendo como odio las despedidas esperaba que intentaras evitar el momento de decirte adiós..
De todos modos, gracias por permitirme despedirte.
Claro, me faltaron tantas cosas por decir probablemente porque las lagrimas ahogaban todos mis intentos por pronunciar palabra, cada vez que decidía decirte adiós y comenzar con el discurso que traía minuciosamente preparado, mi llanto estallaba con más intensidad como para impedir que te marcharas.
A cada abrazo que me diste tenía más nostalgia de pensar en las mañanas solitarias, en las conversaciones que quedaban vacias.
Y entonces llegó el momento que pensé que no llegaría, me diste un último abrazo y un intento de beso en la mejilla, las prisas no dejaron espacio para nada mejor.
Allí me quedaba yo. Como un saquito de sueños roto, deseando salir corriendo y marcharme contigo, deseando no tener que volver a aparecer por aquel sitio.
En cuanto conseguía disipar mis pensamientos hacia otros asuntos, alguien debía recordarme que no estabas a mi lado, que estaba solo y desprotegida, que me faltaba la sonrisa que ponías cada día en mi cara.
Me faltaba la mirada curiosa que enseguida me echabas cada vez que soltaba alguna gracia.
Me faltaba todo...

domingo, 25 de marzo de 2012

La chica de las rosas.

Recuerdo cuando antes de llegar a tu vida todo convivía en un perfecto orden que luego fue alterado.
Recuerdo cuando cada día de tu vida era un rutina y entonces llegué yo, dispuesta a cambiarlo todo de punto de vista.
Allí estaba yo, en tu casa, como a un extraña que conoces de toda la vida, deambulando por la simplicidad que reinaba en lo que parecía ser tu hogar.
Me mirabas como un a un bicho extraño, para mí el raro eras tú, pero quizá me equivocaba.
Dulces memorias de como dediqué horas a poner una rosa en cada triste florero vacío que se olvidaba en los rincones, de cómo los cuadros a blanco y negro fueron sustituidos por alegres fotografías donde más que faltar, sobraba el color.
No tengo la menos idea de que sensación tendrías Al encontrarte con tu vida trastornada por una optimista compulsiva.
Recuerdo como quité el polvo al piano que descansaba en el ángulo más oscuro del salón, entonces lo ubiqué  en la parte más brillante de la estancia, y en cuanto te diste la vuelta, empezó a sonar la dulce melodía que llevaba días componiendo.
Deberías estar contento, es la banda sonora de nuestros momentos juntos, son los acordes de nuestras conversaciones y las notas de nuestras miradas.
Me encanta tener tantos recuerdos de como convertí tu vida en un juego, y como jugamos juntos, quiero pensar que hice bien al sacarte de la rutina, ten en cuenta, que gracias a mí, siempre llevarás un acorde en la mirada y un pétalo de rosa en el corazón.
Recuerdame como la chica de las rosas... Al fin y al cabo, ya que  mi nombre nunca te importó, esa me parece una buena forma de no olvidarme.


sábado, 24 de marzo de 2012

No debí dejarte pasar.

Como en la primera cita que tuvimos, acudo a este lugar sin mucha idea de a qué he venido. Bienvenido a mi cabeza, al lugar donde los pensamientos van a tanta velocidad que no son más que un borrón luminoso.
Nunca había sentido la necesidad de volver a un lugar donde había empezado algo, es como volver atrás en el tiempo.
A pesar de que la escena es casi identica a la de la primera vez, he de decir que extraño el vestido floreado que llevaba aquel día, tu cazadora, aquella que acabe llevándome puesta.
El tiempo transcurre y yo yo no tengo ni la mitad de las cosas que tenía en esa ocasión. Al verme verás que la sonrisa que solía llevar siempre puesta ha desaparecido por un semblante serio, quizá a modo de evolución. Ya sabes, intimidar es el primer paso para una buena autodefensa. 
Claro, ahora tampoco estás aquí para ser mi protector, he tenido que aprender a apañarme yo sola y eso se refleja en las ojeras que ni el maquillaje ha conseguido cubrir.
Mi mirada cansada es el fruto de las noches en vela pensando que sería de mi vida ahora que no estabas conmigo. Así es, he tenido que sustituir los sueños por las preocupaciones.
Si me vieras ahora mismo no me reconocerías.
La larga melena que lucía acompañada de esos ojos llenos de brillo se ha combertido en un pelo corto, oscuro, con unos ojos que más expresar algo, asustan del vacío que muestran.

Por lo demás creo que sigo siendo la misma ingenua. No por caer en la trampa de un nuevo amor, sino por seguir atrapada en la red de recuerdos que he construído entorno a tí.
Esa red que algún día no contenía más que sueños de como quería concebir nuestra vida juntos a través del tiempo.

No conseguido superar todo eso. Eres la razón que sigue eclipsando mis propios pensamientos, he olvidado como era mi vida antes de ti. 
Ahora apenas le dirijo la palabra a la gente, no porque no les soporte, más bien para evitar que me pregunten sobre aquel chico que parecía hacerme tan feliz.
Y con parecía quiero decir que era una realidad. Tú eras mi felicidad, y mira, ahora ya no tengo nada por lo que seguir aquí.
Lo que más odio de todo esto es que siempre pense que no eera una persona de esas que entran en un amor enfermizo... Me equivocaba. 
Reconozco todos mis errores, pero aún así soy incapaz de  reconocer que tú eres el mayor de todos ellos.

Sí alguien me viera aquí, llorando como estúpida mientras te escribo todo esto, aún sabiendo que no lo leerás, pensaría que estoy loca. Y la verdad es que hasta yo misma lo pienso. Mi adicción a tí necesita ser curada.
Maldita forma de amarte.

viernes, 23 de marzo de 2012

Parte de mí.

Todas las cosas que ocurren tienen que terminar. No me esperaba que esto fuera tan corto apesar de lo mucho que ha durado, el tiempo a tu lado se me hace corto, no te lo niego.
Mírame. En esto me has convertido, ahora soy un pequeño monstruo que no se fía ni de su sombra. 
He perdido casi todo lo que tenía, te has llevado mi vida en pedazos. 
En días como estos, en esos en lo que lo único que hago es recordarte, pues en esos días lo único que deseo es largarme lejos. Pero no para olvidar. Las cosas deben recordarse, para sencillamente no volver a caer en la misma espiral. Me iré lejos para gritarte todo lo que siempre deseé decirte.
"A pesar de lo mucho que siempre me he escondido, has sabido encontrarme y te lo agradezco, la mayoría ni siquiera se han tomado la molesta de buscarme. Nunca he querido olvidar ni un solo segundo a tu lado, a pesar de todo lo ocurrido. Lo único que aún no he conseguido encajar es la derrota que parece que he sufrido en todo esto. Entiendo que te canses de mí, de mis manías, y que te vayas, lo que no entiendo es por qué tenías que llevarte contigo todo lo que me importaba. No me refiero a nada material. 
Sencillamente te agradecería que algún día te pasases por la cafetería donde tantos desayunos tomamos y me lleves en una pequeña cajita mi alegría, mis pensamientos, mis sueños, mis ilusiones, mi amor... Ya sabes, todo eso que te llevaste sin pedir permiso. 
Supongo que nunca harás tal cosa, así que solo me queda decirte que te agradezco que al menos no te llevases el pequeño don que tengo con las palabras. Al ser lo único que me queda me aferro a ello como a mí vida. Esto es lo que me has dejado y esta es ahora la parte de mí que nunca llevarás contigo. Nunca más seré tuya al completo, pues mis palabras ya no te dedicarán ni un mísero te quiero."

martes, 20 de marzo de 2012

Amar hasta el fin de los tiempos.

Las cenas al rítmo de los violines se quedan obsoletas en el mundo moderno en el que vivimos, ya nadie quiere comer a la luz de las velas.
Ahora lo que estaría bien es que me llevases a algún lugar perdido, dónde no sea necesaria la ropa de gala, no es por mí. Si no por tí, nada te sienta mejor que esos vaqueros azules con una sencilla camiseta blanca.
Acordes de guitarra que den alegría a nuestras noches de desenfreno, de las que pocas veces recordamos algo. El alcohol ha ganado a mis ganas de recordar. Tanto olvido no impide que en algún lugar de mi cabeza tenga claro que te quiero.
Porque nadie me había ofrecido un mundo tan rudo de una manera tan encantadora, a golpe de vans vamos recorriendo el mundo, ya sabes, con tacones no llegaría  ni a la esquina.
Claro, son nuestras personalidades eclépticas las que hacen que tengamos esta vida repletas de mañanas de ibuprofeno, combinado con el extraño romanticismo de dos locos.
¿Acaso tú recuerdas el día en el que nos conocimos?
A mí lo único que me suena son los golpes de batería de algún garito cutre escondido por las calles de Madrid.
Cada día nos costará más mantenernos en donde estamos, pero realmente nos compensa.
Por enseñarme que las cosas perfectas son el veneno que mata la magia, te quiero.
Por mostrarme el lado deslumbrante de las aceras grises y aparentemente opacas, te sigo queriendo.
Aceras. Ellas son testigos de nuestras vueltas a casa, en las que a mí me resulta imposible andar en linea recta, y tú.. ¡Pobre de ti! Aguantando lo tuyo y encima cuidando de mí.
Sólo quiero que recuerdes que gracias a tí, sigo soñando cada noche.
Dime que recuerdas ,al menos,  alguno de nuestros besos..
Gracias por esta vida, pero es momento de cambiar.

PD: Nunca dejes de quererme.


miércoles, 14 de marzo de 2012

Esto es una Revolución.

Me he hartado de todo esto. Tu juego no es nada justo, por eso ahora rompo tus reglas y .. ¡Sorpresa! No me importa, bienvenido a mi juego.
Yo pongo las reglas y tú las sigues, como debía ser desde el principio.
Únete a mí, no soy tu enemiga y solo quiero que vengas a ver al mundo en su máximo estallido de libertad. Este es mi juego, te dejo libre puesto que gracias a ti, ya sé lo que es ser prisionera.
Ahora somos nosotros los que decidimos en que dirección gira la Tierra. Deja de preocuparte por lo que hago o dejo de hacer, es tiempo de gritar, es tiempo de correr.
Cambiemos el sistema que teniamos impuesto, tus normas no funcionan y por eso he venido a cambiarlas, esto se llama revolución.
Tú y yo seremos los heroes de todo esto. Tú y yo juntos. ¿No suena bien?
Nada suena mejor que tu y yo liberandonos de las cadenas que nos habiamos puesto.
No temas, esto solo es el principio de nuestra revolución.

domingo, 11 de marzo de 2012

Princesa de China.

En la vida todo son posibilidades. Teníamos todo a nuestro favor, tú me tenías a mí y yo te tenía a ti. Luego por capricho, quizá tuyo, quizá mio, quizá del tiempo que nos tocó vivir, decidimos que nada de esto iba a ser tan maravilloso como parecía a primera vista.
Recuerdo el tiempo en el que corría entre los lirios y me observabas con aquellos ojos entrecerrados por la luz del sol. Tengo grabados en mi mente todos esos ratos en los que me sentaba en el hierba, contigo a mi lado, mojabamos los pies en el agua y entonces, soltabas aquellas palabras.
"Serás una princesa, yo seré un rey. Tendremos un castillo. Te regalaré todas las estrellas del mundo."
Y realmente me tenías. Me tenías toda para tí. Dispuesta a mudarme a aquel castillo, aunque estuviera en la mismísima China.
Pero claro, las primaveras no duran para siempre, y yo ahora me pregunto dónde está el castillo, donde está mi corona, donde está tu reino. Y cuando nadie me escucha me pregunto también: ¿Dónde está mi rey?
Me prometiste el universo, y acabaste por robarme mi única estrella. 
Te iba a seguir al fin del mundo y me dejas aquí, al principio del camino.
Erase una vez una princesa que corría entre lirios.
Erase una vez un final feliz. 
Me tenías. 
Y ahora realmente no quiero que seas mi rey, solo necesito saber dónde has escondido la estrella que me robaste.



martes, 6 de marzo de 2012

Camino a Ningún sitio.

Grises asfaltos recibían cada paso que daba hacia ningún sitio. Un desfile de rostros conocidos, y otros no tanto, miraban sin decir nada como me dirigía a cumplir con la rutina impuesta por la falta de alegría.
El largo camino se extendía a mis pies como una larga alfombra cargada de polvo, dónde mis huellas quedaban registradas, pero no eternamente. Eran ese tipo de marca que la mínima brisa borraría.

 Nadie recordaría nunca el rumbo que había tomado, y eso era lo que yo pretendía.
Huir de este mundo loco era lo que perseguía en una carrera contra mí misma, esperando que mi cabeza no explotara con tanta contradicción, el tiempo había hecho de mis pensamientos una bomba de relojería.
Y, entonces, por primera vez desde hacía años veía ante mí algo que realmente era una salida. Entre tanta gente que observaba mi marcha sin reacción alguna destacaba la mirada cargada de melancolía que me lanzaba un chico.

Al fin lo entendía todo. Era la falta se sentimientos lo que me había hecho enloquecer de esta forma. El mundo, y yo misma, estábamos ansiando que el amor nos guiara.
Por eso no avanzaba. Por eso todo seguía igual y ya apenas distinguía pasado de presente, el tiempo se había convertido en un mito, en algo que apenas notaba, aunque los años no pasaban en vano... El desgaste estaba ahí, era yo la que no lo percibía.

Se acabo el correr en círculos llendo a ninguna parte. Ahora era cuando la vida empezaba, aquel chico, era mi vida.
Él, a quien a penas conocí, me enseñó que era el amor sólo con una mirada.


domingo, 4 de marzo de 2012

Todo empieza cuando...

Cuando el sol se pone es cuando las cosas toman realmente su forma. Nada a la luz del Sol es real. Nada se muestra como no quiere ser vista a la luz del día.

La noche infunde la confianza de camuflarse entre ls sombras y fundirse en la ocuridad para no ser descubierto.
Así es como las princesas se convierten en brujas, los colibries en cuervos, la música en notas tenebrosas que no hacen más que dar ambiente a todo esa ecuación de misterio que se forja a altas horas de la madrugada.

El mundo no es lo que parece ser. Las maravillas duran 12 horas a lo sumo.
Las mariposas no exiten. No son más que destellos que se vislumbran con los rayos del astro rey.
La noche es la vida y la vida son las noches.
Bienvenidos a mundo de las estrellas. Todo comienza cuando se pone el Sol.


miércoles, 29 de febrero de 2012

Hazme reír

Se acabo el estar pendiente de cada paso que doy. Todo esto acabará algún día y ¿Qué recordaré yo?
Todo aquello que no hice por miedo a quien me observara, ven conmigo, llenemos las calles olvidadas de vida.
La muerte es solo para los seres vivos. Afortunadamente las historias nunca mueren y nuestras palabras será siempre recordadas por algún romántico cargado de nostalgia.
Pero aún así nada es para siempre. Hazme feliz durante el tiempo que estemos juntos.
No planifiquemos una eterrnidad juntos si sabemos que nunca llegaremos a sobrepasar los límites impuestos por el tiempo.
No me hagas llorar, hazme sonreír.
No me compliques, quiero simplicidad.

jueves, 23 de febrero de 2012

Close Your Eyes

Bueno días, Sol. Lo único que pedía aquella mañana era la luz de los rayos del sol sobre tu pelo, ver el reflejo cobre que daba era una maravilla.
Como todos los días, no se apreciaba nada mejor al  levantarse que el amanecer desde la ventana.
Nadie sabe lo que se pude encontrar en el momento posterior. Las mañanas son apacibles. Las noches son aterradoras.
Así era como empezaba el pánico a apoderarse lentamente de todo lo que me rodeaba. Así era como pasaba  de dar los buenos días a un astro a gritar aterrada. Oscuridad.
Nadie aprecia nunca la luz hasta que sencillamente la pierde.
"Prométeme que estarás bien"
Se apaga el Sol y poco a poco, la noche llena todo el cielo.
Cierra los ojos. Estarás a salvo y seguro.
Junto a ti nada malo puede pasar, ahora solo deseo uno de esos abrazos que hacen que el mundo desaparezca.
Que reine el caos mientras estemos juntos no importa. La gente grita, y todo entra en un mar de autodestrucción, mientras tu única preocupación son mis lagrimas.
No me importa morir ahora mismo, porque sé que me quieres, sé que nunca nos separaremos.
Cierra los ojos. Escucha mi voz y olvida todo el ruido aterrador que inunda la escena.
Shh.
El silencio hará que pasen las tempestades. Mis manos te protegen. Deja que mi beso sea lo último que recuerdes de este mundo.
Cierra los ojos. Nos veremos otra vez. Aquí o en otra vida, te encontraré.