miércoles, 26 de septiembre de 2012

Luna de miel

"Estoy en las nubes" Decías sin tener ni idea de como malgasta el tiempo quien cree tenerlo todo, quien no sabe lo que puede ocurrir, quien sencillamente vive a base de convencimientos. 
Y ahora, cuando el tiempo ya te ha dado una bofetada en la boca,, reaccionas, emprendes rumbo a hacerlo todo en un día, siendo más activo que unas pilas nuevas. 
Ahora, cuando te das cuenta de que ya es muy tarde para aprender a volar, que sencillamente te quedaste sin alas. 
Ahora, ahora cuando te vuelves loco de arrepentimiento, cuando te preguntas si es posible que el tiempo vaya en la dirección opuesta y cambiarlo todo. 
"Y nos dieron las diez y las once, y la una y las dos y las tres". 
Y lo que fue nunca volvió, y lo nunca va a ser, tampoco ha sido. 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Llévame de nuevo al principio.

Vienes con cientos de ideas, 
miles de revoluciones, 
millones de propuestas. 
Y es que no te rindes.
No temes a los monstruos,
si no que temes a la gente. 
Te enfrentas con argumentos sólidos, 
de lógica aplastante,
Das seguridad y desconfianza, 
ves y eres invisible.
Te pierdes, me encuentras,
confundes, difieres, 
discutes, sonríes. 
Vuelta a empezar. 
Corres, corres,
desapareces y
apareces donde nadie te espera.
No escuchas nada de lo que digo,
me ríes las gracias,
me quieres y me ignoras,
me ves, pero no miras.
Pestañeas, piensas.
Vuelta a empezar. 
¿Estás a salvo?
No temas a la gente, ni a los monstruos, 
no temas más que al tiempo, 
y la impotencia de verlo pasar. 

sábado, 15 de septiembre de 2012

Tan solo necesitamos recordar.

Dices que te ibas a buscar a ti mismo, a terminar de perderte del todo. Y apareces aquí, después de tanto tiempo, pretendiendo que nada ocurrió, que yo no tuve la culpa de nada, que ni siquiera te has marchado, que el tiempo no ha pasado.
Pero la verdad es que sí lo ha hecho. La verdad es que he contado cada segundo desde ese momento, cada día se convirtió sencillamente en 86.400 segundos sin ti. 
Y te acercas, esperando que yo corra a darte un abrazo como siempre que volvías a casa, y yo sencillamente no sé reaccionar, debo tener la mente en otro mundo y el cuerpo aquí estancado. Ojalá estuviera mi cuerpo igual de lejos de ti que mi mente. 
Me acerco a ti como para inspeccionar, para asegurarme de que realmente estás ahí, pongo una mano en tu hombro, cautelosa, toco un hombro firme, tenso, en que solía llorar. 
"Hey"
....¿Hey? Como si nada en absoluto hubiera pasado. Como si te viera todos los días, como si yo no te hubiera extrañado, como si me esperara tenerte ahora delante, como si no hubieras cambiado en absoluto, como si no hubiera pasado más de 3 veranos sola, como si yo todavía pudiera sonreír, como si no llevara años ansiando tus abrazos... 
Pierdo el control fácilmente, te grito cien cosas en mi mente, pero ante ti sigo aquí platada en perpetuo silencio, como una piedra, mirándote de arriba a abajo con ojos rápidos y nerviosos, abiertos de par en par, con las pupilas dilatadas por la impresión del momento. 
"Tú.."
..Tú. Eso es todo lo que consigo decirte, me paro a pensar, quizás podía haberte dado un saludo cordial, una bienvenida atenta y calurosa, una acogida cariñosa. Podía haberte al menos llamado por tu nombre. Si.. era.. ¿Cómo era? ¿Cómo te llamas? ¿Quién eres? .
Vaya. Tanto tiempo enfrascada en recuerdos complejos, sobre instantes detallados, miradas minuciosamente escrutadas y ahora, me doy cuenta de que he olvidado lo obvio. 
¿Dónde te conocí? Sólo recuerdo tus ojos oscuros mirándome llenos de brillo, pensando en conocerme. 
Tus ojos. Sí. Te miro fijamente y descubro lo que ya descubrí aquel día. 
"¿Dónde has estado? Tus ojos no han cambiado.. bueno, sí.. Siguen teniendo la Vía Láctea entera dentro, pero debes haber visto más estrellas, ¿No? Ahora tienes como otras 16 galaxias dentro. Fascinante."
"Llevo más de 3 años fuera y tú lo único que comentas es que debo haber visto demasiadas estrellas... Las cosas, al parecer, no han cambiado nada, ¿no?"
...¿Las cosas no han cambiado nada? Las cosas han cambiado tanto que ya parece que hasta siguen iguales, tú no tienes ni idea de lo que es despertarse al amanecer y echar de menos un olor que ya ni siquiera recordaba, pero que yo solía describir como..
"¡Primavera!"
"¿Primavera? ¿De qué hablas?"
"Sigues oliendo a primavera.. a flores, a hierba recién cortada, a tierra húmeda, a fresco, a nuevo.. a aire de aquí, de casa."
"Como iba diciendo.. no cambias."
"No me acuerdo de como te llamas.. no me acuerdo de casi nada de ti, y a la vez me acuerdo de cosas tontas, ¿Me sigues? "
"¿No te acuerdas de mi nombre?" 
...¿Tu nombre? Sí, sí, ahora sí... o no, no.  Me acuerdo de como me gustaba pronunciarlo, de como se me llenaba la boca de alegría cada vez que lo decía. Sonaba de una forma especial, sonaba como a.. sonaba a lluvia. 
"Me recordaba a la lluvia, ya sabes, a ese rítmico golpeteo desordenado, al borde de lo caótico pero con ese timbre tan propio, tan natural, tan poco forzado, tan tranquilizador" 
"¿Te acuerdas de eso y no de mi nombre?"
"Me acuerdo de todo, menos de lo importante. Recuerdo el Sol y el tono cobrizo que dejaba en tu espalda, que en aquel entonces no era tan ancha.. Recuerdo tus pestañas y como solían agitar el viento, recuerdo también tu risa, que sonaba como la noche, atrayente y misteriosa. Recuerdo tantas cosas.."
"Los crepúsculos en tu pelo."
"¿Qué?"
"Yo me acuerdo de eso.. de como tus mechones marrones creaban una nueva puesta de sol dorada y oscura, perfecta, sencilla"
"Creo que.. es verdad, que nada ha cambiado al fin y al cabo."