miércoles, 26 de diciembre de 2012

Bailando por la habitación.

Empieza en los dedos y termina en la punta de la nariz. Te extiendes como un leve cosquilleo, de abajo a arriba, dejando tu perfume impregnado en cada lugar que tocas.
Me ves bailar y me miras fascinado con la boca abierta. Paro. Me río a carcajadas, me pongo de cuclillas en el suelo intentando soportar la risa que tengo. 
Me miras, sonríes, te agachas y me pones las manos en las mejillas. 
Me gusta tu tacto, me gusta porque resultas incluso más suave que mi almohada, inclinas mi cabeza hacia arriba. "Me va a besar"- pienso. 
Pero no lo haces, nunca lo haces.
Acercas tus labios a un milímetro de los míos y te alejas rápidamente, me haces levantarme corriendo y escalar todo tu cuerpo hasta llegar de nuevo a tu boca. Y esta vez, soy yo la que se queda a un milímetro. 
Me levanto y salgo corriendo, me enrollo suavemente en las cortinas que cuelgan de tu ventana, entonces tú vienes corriendo, yo suelto risillas nerviosas, coges la cortina y la apartas, me coges en brazos, me llevas de nuevo a la cama, vuelves a estar encima, acercas tus labios. 
Esta vez los dejas a medio milímetro. Noto tu aliento y me quedo fascinada. Cuando vuelvo al mundo real tú ya no estás, te escucho no muy lejos y salgo corriendo. 
Llego al salón, te veo sentado, mirandome, esperando que no soporte más y te dé un beso de una vez.
Pero no lo hago, nunca lo hago. 
Me pongo a bailar como al principio del todo, giro varias veces hasta que empiezo a marearme, y entonces, cuando ya me veo caída en el suelo me coges en el aire y sin darme tiempo a respirar me besas. Sin más. 
-Siempre pierdes. 
+Siempre te gano.
-¿Cómo? Mentira, yo gano. 
+Parece que no me entiendes. Siempre te gano. Te gano. A ti. Te consigo. eres el premio. Tú lo eres todo. 

viernes, 7 de diciembre de 2012

Tu cosa favorita del mundo.

"Me gustas cuando callas porque estás como ausente"

Pero me gustas más cuando hablas y te haces sentir, cuando veo como mueves las manos nerviosas en tus bolsillos mientras cuentas algo que tu crees que no me interesa en absoluto. 
(Así, como dato, todo lo que dices me interesa.. )
Me gusta no saber si me escuchas de verdad o sencillamente me estás observando. ¿Qué me miras?

"Y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca"

Y estás tan cerca que siento el calor que desprendes, y te hablo al oído haciendote cosquillas con mi aliento. 
Me gusta llegar a oler ese olor tuyo, y me gusta aún más cuando se me queda pegado, para horas después oler mi ropa e incluso mi piel y decir: Huelo a él. 

"Parece que los ojos se te hubieran volado y que un beso te cerrara la boca"

La cosa mejora cuando encuentro tus ojos abiertos como platos, fijos en mis ojos, o viendo el movimiento de mis labios al hablar, cuando miras todos los getos que hago con las manos o cuando en la distancia tus ojos nerviosas buscan mi última mirada de despedida. 
Y sinceramente, espero que ningún beso te haya cerrado la boca... Que si no hablas, sea por afán de escucharme.