jueves, 24 de octubre de 2013

Me sientas mejor que mi jersey favorito.

Que sencilla y que bella era la hoja en blanco que tenía enfrente, pero que complicada estaba siendo la tarea de rellenarla, me faltaban conexiones, me sobraban imágenes y me estaba empezando a distraer el hecho de que mi ropa oliera a ti. Quizás anoche no debí llevar tu sudadera durante horas, o quizás lo que no debí hacer fue devolvértela. Que suave era y que bien abrigaba, que bonito se sentía llevarla encima y tener a ratos tus brazos sobre mí, y que bien sonaba escucharte todo el rato preguntar " Little, ¿Tienes frío? ¿Estás mejor? "
Yo seguramente estaba de pena, y lo único que combinaba con el granate de tu sudadera era lo roja que tenía la punta de la nariz. Pero aún así insistías en decirme que estaba guapa y que te gustaba cuando sonreía. Que noche tuvimos, que noches nos quedan. 
No puedo evitar distraerme pensando en las pecas que recorren tu cuello y en como las sigues con tus dedos, como sin darte cuenta, como si supieras el camino, me gustaba mirarte hacerlo y ver como tus ojos estaban fijos en la pantalla pero a la vez no paraban de mirar mis manos, y de escrutar cada movimiento que hacía. Pista: Me estiro los dedos cuando estoy nerviosa, y sé que lo hice al menos nueve veces durante la película. 
Pero tú ya lo sabes, tú ya me conoces, tú ya me tienes. Y por eso juegas con ventaja, y te pasas la noche conmigo, y me invitas a tener más noches, y me halagas y te entusiasmas con lo que te digo y luego me ignoras, ni me miras, ni me ríes, ni me esperas y te despides estando a cinco metros de mí y tan solo moviendo la mano. 
Parece que ya se te olvida preguntarme si tengo frío, o si lo estoy pasando bien, parece que ya no quieres que me coma la mitad de tu helado ni me pones en la boca tu última palomita. Pero solo lo parece, solo lo parece porque alcanzo a escuchar como le dices a tu amigo 'Acompáñala hasta su casa', así, en un susurro como para que no sepa que lo haces. 
Y parecías uno más, pero resultaste ser el aire fresco que me faltaba para respirar en esta ciudad. 

lunes, 14 de octubre de 2013

Verde.

Que el Arte es sólo una palabra, sí.
Bueno, eso debió decirlo alguien que no llego a mirarte a los ojos.
A esos ojos tuyos, verdes, profundos, vivos.
Ay tus ojos. Ay el arte.

domingo, 13 de octubre de 2013

Todo esto es sobre ti.

Yo estaba en el invierno de mi vida, perdiéndome entre las profundidades de Oscar Wild, padeciendo casi como él lo hizo tan sólo leyéndolo.
Y ya te tenía olvidado, demasiado olvidado tal vez y eso no es bueno.
Porque un día, sin más, a alguien se le ocurre que es buena idea que volvamos a coincidir.
Y que idea. Y que buena. Y que maravillosa.
Porque no me acordaba de ti así, te tenía caricaturizado en mis recuerdos y eso solo ayudó a que me quedara aún más paralizada al verte. Y te acercas y me das dos besos, y me pierde tu perfume. Hablamos, me ríes gracias y yo no paro de jugar nerviosa con mi anillo. Lo notas, me miras, te ríes, me abrazas e intentas tranquilizarme.
No funciona, no funciona en absoluto. Ahora no sé por qué me ahoga la presión de tenerte aquí tan acerca.
Me preguntas por mis escritos, por como hablo tan bien siendo tan 'little'. No sé que responderte, aunque para ser sincera, debería decirte:
'Pues últimamente, solo escribo sobre ti'.