sábado, 27 de diciembre de 2014

Cromatismos atemporales.

Vas a tener que esperarme un segundo, pero hace demasiado frío. No tiene nada que ver con que sea ya el final de diciembre, hace frío de otra manera. 
Hace frío desde dentro, y es que mi interior congela. 
Es todo nieve porque nadie quiso nunca entrar y derretirla, nadie pensó que un café con buena conversación provocaría mi deshielo. 
Es complicado darse calor, siempre se necesita que alguien suelte algunas palabras cálidas, que te comenten detalles bonitos sobre ti, y que de vez en cuando te den los buenos días. 
Por un momento, empezaste a derretirme con tu cortesía personalizada, las largas miradas y algún que otro detalle exagerado. Fue un momento solo, pero el tiempo es relativo, y parecía todo muy largo. Parecía que ninguno de los dos envejecía mientras el universo había avanzado de repente 1350 años a nuestro alrededor. 
Tus ojos estaban siempre jóvenes, los míos brillantes como nunca. Tus ojos eran cálidos, y por primera vez parecía haber encontrado en ellos mi casa, y no me quería mover nunca más de la manzana que abarcaba tu pupila. Vivir y morir, siempre en ellos, siempre al calor de tu voz y con el dibujo de tus labios. 
La verdad es que no tenía sentido. El azul pocas veces es cálido, y ahora me encuentro con que el azul de tus ojos es el más frío de la paleta, y que al contrario de lo que pensaba, cada vez estoy más congelada. 
Azul nunca más será cálido. 

martes, 23 de diciembre de 2014

Cintas de voz.

No sé como, pero de alguna forma siempre te escapas. Y te pierdo rápidamente, en una ciudad de siete millones de personas.
No sé donde estás, no sé enviarte mis cartas. Echo de menos tus ojos, y tus manos acariciando el aire mientras hablas.
Pánico es lo único que siento cuando creo que quizás nunca te oiga más hablar, y que tendré que conformarme con escuchar en modo replay el único mensaje que me dejaste en el contestador.
Ojalá fuera un mensaje bonito, ojalá terminara con un "te quiero".
Sí, un "te quiero" podría reconfortarme más que cuatro palabras al azar dichas mal y corriendo en mi buzón de voz.

Aún así, espero que dejes más mensajes, aunque sea uno de despedida.

(1:34 am - Confesiones de más de medianoche, poco pensadas y muy sentidas II)

lunes, 22 de diciembre de 2014

El único y lo único.

Por muy buena que sea con las palabras, a veces hay cosas que se me escapan y no sé como explicar. Hay días que veo como la ciudad se hace pedazos, como se cae a trozos y el cielo es gris, cuesta respirar y no hay nadie en la calle.
 Hay días caóticos.
 En días como esos me encantaría poder explicar como se siente estar en medio de una ciudad asfixiada y tan solo sentirme ahogada porque no sé donde estás, porque quizás estemos a unos metros y la niebla no me deje verte.
No importa que no queden edificios en pie, no importa que ya no haya caminos, ni plazas, no importará nada siempre y cuando quede en pie el templo que eres tú.

Otros días me levanto optimista y no sé explicar por qué eres tú el motivo. Es como si el buen rollo que fluye solo fuera otra forma en la que estás presente.
 Diría que hace buen día porque estas cerca, diría que a la vez eres todas las tormentas.
Describiría cualquier color aplicándolo a ti. Podrían quitarme todas las palabras y aún así seguiría escribiendo, aunque fuera en vacío todo lo que quiero de ti.

Y es que hay cosas que no suenan bien, caer es algo muy feo, pero no está tan mal si es "caer en tus brazos". La verdad es que si caer solo tuviera ese significado, no me importaría caer mil veces cada día.


(1:06 am - Confesiones de más de media noche, poco pensadas y muy sentidas I )

sábado, 13 de diciembre de 2014

Todo lo que te quiero decir y no te he dicho

Quiero que sean las cuatro de la mañana y que todavía se nos escuche reír sentados en tu balcón, quiero que a mi lado hayan varias botellas de vino vacías y que tú estés descorchando la siguiente. 
Quiero que durmamos muy poco, pero que queden muchas instantáneas para recordarnos que nunca fueron horas perdidas. 
Lo ideal es que salgamos por la noche, y que a la mañana siguiente cuando te despiertes  me encuentres invadiendo tu salón con acuarelas, y que por supuesto te esté pintando a ti. 
Quiero conversaciones memorables, quiero aprender de ti, que lo hagas tú de mi. Quiero mover océanos al centro de Madrid para poder verte nadar en ellos. 
Quiero que me destruyeras de la manera más bonita que existe. Quiero un antes y un después. 

Y si alguna vez todo esto pasa, acuérdate de llevarme a todos los sitios bonitos que existan, para que nunca más los pueda pisar sin acordarme de ti. Haz que acabe odiando Madrid pero que nunca deje de quererte a ti. 

jueves, 20 de noviembre de 2014

Amor Polifásico.

Empezó suave y fue aumentando como un crescendo musical, siendo cada vez más intenso.

1. Me miras en las distancia y sugieres mucho con la mirada, con esa sonrisa torcida y con ese leve agitamiento de tu cabeza al compás de la música.

2. Acomodo mi pelo hacia un lado, miro tímida al suelo, te vuelvo a mirar sonrío, pero justo entonces aparece una amiga que me invita a bailar con ella.

3. Te pierdo.

4. Piensas que te quise perder a propósito.

5.Acaba la canción y vuelvo rápidamente para buscarte con la mirada, te encuentro pero ya no me miras, estás claramente intentando entablar conversación con la chica guapa del lugar.

6.Me enfado, voy a contarle a alguien lo que ha pasado, me recojo el pelo en un moño rápido y tan solo digo "Yo me largo".

7. Me ves, te das cuenta de mi exagerado numerito e intentas arreglarlo.

8. Me pongo la cazadora mientas camino hacia las escaleras.

9. Alguien me toca el hombro, me giro y eres tú, intento irme otra vez pero te acercas para abrazarme por la espalda. Me enfado aún más.

10. Te acercas con una sonrisa pícara y en el oído me sueltas "Hoy solo te quiero a ti"

11."¿Hoy? ¿Sólo hoy?"

12. Más enfado, más confusión.

13. Encienden los flashes y de repente estoy desubicada, tú antes estabas aquí y vaya, ahora me besas.

14. Te beso.

15. Te vuelves a acercar a mi odio "Te quiero hoy, y seguramente también lo haga mañana.. pero no te lo quiero decir"

16."¿Por qué?"

17."Por que igual tú solo me quieres hoy, y yo no me arriesgo a quedar como un estúpido".

18.Risas, apoyo mi cabeza en tu pecho.

19. "No seas tonto, yo te quiero desde ayer, y te querré mañana"

20. Nos cogemos de la mano, te huelo el cuello.

21. Algo de amor y muchos más besos.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Algo después de las 2 am.

Siempre te califiqué de eterno, por perfección quizás, pero la verdad es que poco a poco me di cuenta de que eterno no se identificaba contigo, que tu eras intermitente, y que yo me dejaba engañar por tus amagos de apagarte.
Te ví y pensé "vaya...", pero desapareces, apareces, te marchas vuelves, y cada uno de tus regresos es para mí un "vaya.. no lo recordaba así".
Creo que la magia de tu encanto reside en como reduces las dosis de ti mismo, te entregas con cuentagotas y eso es lo que me mantiene en vilo. Cada vez que te vuelvo a ver es una recaída, y el problema es que ya no recuerdo como terminó la vez anterior.
Eres un mago de la atracción y me mantenías expectante ante tu próxima aparición.

En uno de esos altibajos, se presentó ante mí el chico mono y simpático, mucho más accesible que tú y con otra actitud. Pasó desapercibido mucho tiempo, el pobre no hizo ningún mérito para que su nombre se guardara en mi cabeza, no era tan artista como tú, ni tan misterioso como tú, ni tan gracioso como tú.. no era para nada tú.

Al fin llegó el día marcado y tu desapareces para siempre, yo me quedo aquí, apática y con todas las ventanas cerradas, pensando y casi muriendo por saber que no voy a volver a ver el misterioso ciclo de tu pestañeo nunca más.

Un día, sin más el dolor no desaparece, pero lo ahogo en los muchos tequilas que ya me he bebido y salimos todos juntos a reírnos y bailar. Todo marcha sobre ruedas cuando , unos minutos después de las 2 am me acuerdo de ti y tan solo puedo comentarle a alguien "la verdad es que tendría que estar aquí". Sobrevive tu recuerdo y soy ahora yo la que se ahoga de repente entre la música y las luces.
Voy corriendo a buscar una salida, necesitaba aire y allí dentro apenas podía encontrar.

Del modo más inesperado reaparece él, el que nada tenía que ver contigo, y en medio de mi ataque de pánico me dice "ey, ¿Estás bien?". Yo lo miro confundida y él me responde con un abrazo reconfortante, yo le devolví el abrazo muy fuerte.
Cambió todo. Su perfume olía muy bien, y su camisa era muy suave, sus brazos me envolvían muy bien y y sus hombros parecían poder sujetar el mundo que se me estaba cayendo encima.

"Maybe I'm too busy being yours to fall to somebody new.."

jueves, 6 de noviembre de 2014

Tus células contienen el Universo.

Cada una de tus células contiene el universo, 
y en tus moretones veo galaxias, 
porque tu lengua es el mar de Plata. 

Siempre paseo los dedos por la huella de tu columna, 
como si fuera la línea de metro que más uso, 
como si fuera la autopista que lleva a Barcelona..
O a Roma. 
"Todos tus caminos llevan a Roma"

Se me pierden los diez dedos 
entre la jungla de tu pelo, 
tienes el amazonas en tus rizos,
la mitad de la flora existente 
enredada en tus cabellos. 

Son tus ojos mi parada favorita, 
en la que coinciden todos los trenes de Europa, 
y me llevan tus pestañas a Oslo, París, 
y con algún transbordo, a Manhattan. 

No olvidemos nunca que en tus venas 
confluyen 800 ríos, 
que en tus muñecas se ven todos los afluentes 
del río Hudson, 
que el Sena cruza tu cuello, 
que el Danubio serpentea por tus manos. 

Por último quería recordar
como tu piel erizada, 
recién recorrida por un escalofrío
es exactamente igual a las dunas de oriente, 
e incluo de Atacama. 

Pero es normal, tiene sentido, 
porque tus células, 
contienen el universo. 




domingo, 26 de octubre de 2014

Etiquétame.

Así que en un día normal, como hoy, la calle estaba llena de anónimos siendo eso, anónimos, en calles quizás no habían pisado nunca, o a lo mejor nunca las habían pisado de esa forma. No hablo solo de mis calles, no hablo de mi ciudad ni de mi continente. En aquel momento había cientos de miles de personas poniendo sus píes por primera vez en Nueva Deli.
La verdad es que asusta, asusta pensar que ahora mismo todos están haciendo algo por primera vez, y es que nunca se para de aprender a vivir.
Pensé que ya tenía suficiente camino hecho para saber quien era, pero ahora mismo, ay.
Siempre me identifiqué con ciertas etiquetas, pero por mucho que lo intento nunca soy la única.
Diría que me llamo artista, pero nunca hice arte, nunca pude hacer cosas tan bonitas como lo que tú conseguías solo con una sonrisa torcida.
Diría que soy escritora, pero nunca jamás súper hacer de mis versos tu voz, ni te pude ver definido en mis descripciones, ni pude nunca poner tu nombre en las dedicatorias de mi libro.
Me definiría como intelectual, bohemia,  etérea, pensadora, graciosa, habladora, bonita.. pero no soy nada de ello, no soy una etiqueta, no soy la "más algo" de nada.
Soy tan poco, que vivo con miedo de perder el mundo que es tu cuerpo y quedarme en la nada.


-Para todos aquellos que se preguntan si escribo sobre ellos, sí.-

sábado, 25 de octubre de 2014

Como sobrevivir a.

Estaba aquí para hablar de como todo acababa de empezar para mí, pero el tema terminó derivando en una declaración de intenciones de las más sinceras que he visto.
Para empezar, todo está por venir, pero eso no tiene que marcar las pautas para nada. Somos infinitamente estúpidos sobrevalorando el futuro. ¿Por qué no disfruto de como el chico guapo de detrás de la barra me sonríe? Fácil, no lo disfruto porque en mi cabeza estoy pensando en cómo le voy a hablar, en como le pediré el número, donde iremos cuando salgamos por primera vez. Y mientras todo esto pasa en mi cabeza, ahora está con él una de menos complejidad.
Para mí, el truco para la supervivencia es la adaptación moderada, sin perder la esencia personal, hay que estar en la masa, pero no ser la masa.
El fin último de todo lo que pienso ahora mismo es que, el día que todo acabe, justo un segundo antes de exhalar por última vez, quiero hacer un repaso rápido de todo lo que me llevo puesto en la memoria y pensar : La verdad, es que mereció la pena.
Mereció la pena el día que me rompí el tacón y volví descalza, mereció la pena cuando me echaron de aquel sitio por tirarle una copa encima al tío ese. Mereció la pena llorar dos semanas seguidas después de que me dejaras, mereció la pena todo la malo.
Y no lo digo porque ahora me lleve lo bueno, lo digo porque "Yo soy yo y mis circunstancias" . Quizás nadie sería nada sin todo lo que el entorno aporta.

¿Por qué a mí? Pensamos siempre.

viernes, 17 de octubre de 2014

Las vistas desde Nueva York.

Contigo era todo fácil, íbamos de un lado a otro como un pincel en el lienzo. Te miraba y veía todos los sueños que siempre quise cumplir, tomar tu mano era como enamorarme del futuro juntos.
Era divertido estar  cada uno en un lado del Atlántico y seguir conectando como cuando te decía lo que pensaba al oído. Es cierto - decías mientras sonreías.
Era tan real escuchar tu voz quebrada por las mañanas,  tanto como lo era contar tus dedos una y otra vez como si no supiera cuantos tenías.
Verte al otro lado de la pista, que sonara aquella canción y empezáramos a acercarnos moviendo los hombros al compás; aquello era lo único que me gustaba de las noches fuera de casa contigo.
Yo no necesité nunca que me escribieras poemas, para mí amor era que siempre me dejaras el último trozo de pizza .
¿Cuándo se nos escapó todo eso?

Es complicado ver como ahora bailas nuestra canción con la chica de ojos verdes, ver como la invitas a un gintonic e imaginármela despertando entre nuestras tu sábanas.
Ahora estoy aquí, en una habitación preciosa del mejor hotel de Nueva York, con la americana de otro sobre los hombros acordándome de ti. No es que quiera estar de nuevo a tu lado, es solo que aún mirando por la misma ventana que él, no tenemos la misma perspectiva... Esa que compartimos tú y yo aún estando en los polos opuestos.

A él no lo amo, al menos no como a ti, pero él está a mi lado y tú no. Esa es la diferencia.


jueves, 18 de septiembre de 2014

Acercándome al Sol.

Esta es la vez número 354 que pienso en ti y en como escribirte. Es la definitiva, espero.
No quiero borrar ni uno de los versos que te escriba ahora, porque todos ellos dirán a la perfección lo que me ronda la cabeza cada vez que en ella estás tú.
Y lo digo como si hubiera algún momento en el que tú no estuvieras en mi cabeza, cuando en realidad tienes allí tu campamento base y no creo que te marches nunca.
"Llegas y de repente me pregunto como pude escribir antes de ti". Y es que por fin encuentro una persona completa, no pareces, no intentas. Simplemente Eres.
Suena sencillo decirlo, pero es complicado ser.
Tú, por esencia eres parte del mundo, 
parte importante,
 el mejor amante
 ( o eso dicen tus ojos cuando te tengo delante)
Eres dueño y señor de la palabra y de la sonrisa amable, nunca he visto tanta agilidad para conseguir ser querido, ni he visto tantas diosas caer rendidas ante un sencillo Tú. 
Tienes dotes de artista, mente algo confusa, pero siempre centrado. Diría que lo mejor de ti, es haberte encontrado . O quizá eso era lo mejor de mí. 
"Él era Madrid y yo, solo una de sus calles". Y es que no se puede explicar mejor la comparativa entre tú y yo. Llevas mil galaxias en tus ojos y yo estoy aquí, derritiendome como un cometa al acercase al Sol. 
Y veo en ti el reflejo de todos los mares descubiertos, y pienso que quiero navegar por todos ellos, o hacerlo solo por la rivera de tu espalda o tan solo quiero ahogarme en tus labios. 
Te aseguro que podríamos estar en el mismísimo Louvre, delante de la Venus de Milo y yo seguiría pendiente de ti. 
¿Por qué iba a mirar todos esos cuadros cuando ya sé que el color más bonito es el de tus ojos?

(Espero estar mucho tiempo orbitando a tu alrededor, para así algún día escribir algo tan bonito como tú)


sábado, 30 de agosto de 2014

Sol y Sombra.

Madrid seco y desierto, el paisaje habitual de mediados de agosto. 
Parecía el infierno, no solo por la temperatura sino por la soledad. 
De repente apareció en medio de la calle, sin saber muy bien de donde venía, saludando cálido como de costumbre. 
Era como la brisa del atlantico llegando al centro de la peninsula, con el oasis de sus ojos verdes y la marea de su risa. 
Hablaba como siempre, sereno y seguro, a buen rítmo como las olas rompiendo en el acantilado.
Yo lo miraba embobada como si fuera un trozo de cielo en la tierra, era tan dulce que tenía miedo de que se derritiera. 
Verle era como escuchar a tu grupo favorito en primera fila, sobretodo cuando tiene la odiosa costumbre de cantarte 505 al oído. Y que voy a decir, para mí sonaba incluso mejor que los Arctic Monkeys. 

A veces me acordaba de cuando todos me dijeron que qué veía en él. 
Por Dios, habrá que estar ciego para no verlo a él. 
Una de las cosas que más me gustaba, era como actuaba como un espejo, seguía mis gestos y los repetía, era reconfortante ver como en él no parecían tan estúpidos. 

"Qué rápido creces, little"

Como siempre me invitó a seguir con la charla en su casa, su territorio. Y yo, para variar acepté su propuesta. 
Se hizo tarde demasiado rápido y como de repente allí estábamos, uno al lado del otro, de pie, con su brazo reposando en mi hombro. 

"Teníamos la cama de 135 delante de nosotros, él solo me preguntó donde quería dormir. "

Ese sería el final, sino fuera porque (como siempre) me dio miedo de su atractivo aura, y de lo horrible que sería estropearselo y me marché corriendo. 

"Espero que algún día dejes de hacer eso, Little". 



domingo, 3 de agosto de 2014

El cielo en tu piel.

Take me away,
make me free,
make me fly,
let me feel.

Undress your soul,
kiss my mouth,
show me your eyes,
your knees.

I wanna know you,
ask you,
learn you.

I want to fly
across your back,
through your freckles,
behind your neck.

Sing your song,
dance with me,
let them see
that you love me.

Leave your clothes,
leave them away.

Sky and skin,
that's all I want to see,
In the background sky,
in front of me,
 your skin.

lunes, 21 de julio de 2014

Donde tú acabas y yo empiezo.

Fue el llamado verano de los grandes descubrimientos, a decir verdad no se descubrió nada espectacular. Yo lo llamé así porque fueron los días en los que me entusiasmé con todo lo que había a mi alrededor, con lo bonito que estaba el cielo y con lo alucinante que era sentir  oxígeno en los pulmones.
Fue el verano de las mil lecturas atrasadas, "Flores en las Grietas", "El Gran Gatsby", "Primavera", todos iban pasando por mis manos dejándome impresionada. Que mágica es la prosa.
Fue el verano de las mil exposiciones y de los cines de verano, de las películas de culto del sesenta y algo.

Estaba continuamente enamorada de todo lo que había a mi alrededor, de como fluía el cosmos, de como todo tenía su lugar, pero ante todo, estaba un poco (juro que solo un poco) enamorada de él.

No era nada del otro mundo, ni el bohemio lleno de cultura que respiraba literatura de la buena con el que yo soñaba, no era el guaperas de turno, ni tenía un sentido del humor espectacular.
Él era uno más, pero recordemos que era el verano de redescubrir lo normal y enamorarse de ello. Tenía encanto cuando sonreía y aún más cuando hablaba de las cosas que adoraba.
Yo me perdía en él cuando empezaba a contarme sus sueños, la loca idea de hacer la Ruta de la Seda, de perderse por la India, de ir a no sé qué pueblo al Sur de China. Mientras él lo contaba, yo solo pensaba en como hacer la mochila rápido para irme con él.

Era raro porque a pesar de sonreír poco, tenía siempre los ojos alegres. A pesar no tener nada en común encontré pinceladas de mí en él, cosas pequeñas como relajarse con The XX, pensamiento propio, facilidad de palabra.
Muchas veces parecía que intentaba impresionarme, quizás tenía complejo de inferioridad.

Si soy plenamente sincera, todo lo que acabo de decir me importaba poco, bastante poco, lo que a mí más me gustaba de él era la forma en la que me miraba, parecía que yo fuera magia, que estuviera viendo la creación del universo en mis ojos, sonreía como si en mi pelo naciera la aurora boreal.
La simple idea de imaginar que alguien me fuera a mirar así todos los días me fascinaba, era como convertirme en la protagonista de Hey There Delilah, quiero decir, estoy convencida de que él pensaba que ni Times Square podría brillar más que yo.

sábado, 28 de junio de 2014

Jamais Vu.

Estaba sentada mirándolos, ellos se acariciaban y se decían cosas al oído, sonreían. Debían estar teniendo una conversación muy tierna por la cara de ella. 
Estábamos al menos veinte personas en la habitación, pero yo me desentendí de cualquier conversación para estar pendiente de ellos. 
Ella tenía la mano sobre la pierna de él, y éste a la vez le acariciaba el pelo rubio a ella. 
Insisto en que al menos habíamos veinte personas en aquella habitación y yo de repente me sentí sola. 
Muchas veces me gustaba imaginar lo bien que sentaría tener a alguien al lado tocando tu piel, tan solo eso. 
Podría hablar aquí de los cientos de cosas que echo en falta, que necesito, pero no terminaríamos. 
Mientras los seguía mirando a ellos no paraba de pensar: "Quizás yo no nací para tener eso"
A mi vuelta a casa, cuando ya estaba realmente sola me empezó a atormentar la idea de que, estadísticamente siempre tiene que haber gente desparejada por el mundo. Yo era especialmente gafe y quizás pertenecía a ese porcentaje de desgraciados que nunca iban a saber lo que era querer al otro, vivir por él y que vivian por ti. 

Quien sabe, "Quizás yo no nacía para tener eso"

viernes, 6 de junio de 2014

La cuestión es...

"El problema es que no me quiero acostar con él, lo que me pone es la música que escucha y lo bien que habla. "

domingo, 1 de junio de 2014

Pero no me llevó con él.

A veces era un poco triste estar cerca de él. Me refiero a cuando sonreía con ganas y medio segundo después tenía los ojos terriblemente tristes. No entendía como podía cambiar tan rápido de estado, hasta que entendí que la melancolía era su humor permanente y que la felicidad era solo como un pequeño reflejo que surgía cada mucho. 
A pesar de eso, tenía unos ojos preciosos, llenos y brillantes, en los cuales era fácil ver sus sueños . 

Creo que el mayor error de mi vida fue conocerlo demasiado bien habiéndolo conocido demasiado poco.
 Hablo de que yo sentí una empatía profunda e instantánea por él casi la primera vez que lo vi, me llamaron la atención su expresión y sus modos. 
Tardé casi dos años en acceder a acercarme e intentar conocer qué era lo magnético que tenía su aura. 
El problema fue que la observación meticulosa desde la distancia ya me había hecho una idea bastante precisa de quién era, de qué era, para qué era y por qué era él. 
Cuando llegué a su lado, cuando por fin hubo algún lazo que nos uniera, yo ya tenía en mente mil metas. Lo único que quería era recoger todos sus pedacitos, juntarlos y que me contara quién lo había roto de esa forma. 

"And I will try to fix you"
- Debía ser lo que sonaba en mi cabeza.-

Hubo tantos inconvenientes en mi misión de recomponerlo que casi no lo consigo. Olvidé que el cristal cortaba y él en aquel momento estaba hecho de cientos de trocitos afilados, y mi necesidad de pegarlos todos y dejarlo listo para volver a vivir hizo que fuera yo la que saliera herida. 

Me enamoré quizá de un espejismo, o quizá de él. Es una pena que cuando al fin conseguí que saliera a la calle sonriendo, sin tener miedo en las pupilas, no quisiera llevarme con él.
 Es normal, creo que solo a mí me gustaban los de mirada perturbada y corazón roto. 

sábado, 24 de mayo de 2014

Amo el oxígeno en mis pulmones.

Un día tú ya no estás y ni siquiera te has ido. Que triste es ver desaparecer tu recuerdo de mi cabeza, guardo luto por haberte olvidado. No sé por qué, pero es una pena que te marches de mi cabeza antes de haber podido bailar al menos una vez contigo.

Y se me visten de negro las mejillas gracias a las lágrimas cargadas de rímel que me caen, y me siento estúpida al estar llorando la pérdida de alguien que nunca tuve. 

¿Te digo la verdad? Es raro imaginarme con él y no contigo. No es una ruptura, pero se acerca a ello. 
Lo mejor es que la atmósfera me acompaña en el sentimiento y se tiñe de gris, y hace frío, no tengo tu imagen cálida en la cabeza para recordarme que pensándote era feliz. 

Menos mal que existe un nuevo él, alguien diferente a ti, un extraño en mi cabeza. Empieza a llover y por un momento pienso que todo va a peor, pero entonces la lluvia suena tan bien.
¡Oh Dios mío! Suena muy bien, suena como su voz. 
De repente pienso en lo poco que me gusta mi nombre, bueno, lo poco que me gustaba hasta que él lo dijo. Y ahora la lluvia dice mi nombre. 
Lo dice con su voz, con su timbre, tono y rítmo. 

A veces pasa que miras al cielo y está gris, pero es precioso. Y sé que muchas veces estoy triste, pero entonces huelo la lluvia y la hierba recién cortada, y sin más, ves que el mundo es hermoso. 
No sé como, pero en ese momento amaba el oxigeno en mis pulmones, estaba enamorada de la vida. 

lunes, 14 de abril de 2014

Piel Salada.

Siempre que lo veía estaba tarareando algún bolero mientras ojeaba un libro. Nunca supe si estaba leyendo o solo quería parecer interesante. Cuando me veía llegar alzaba la cabeza y entrecerraba los ojos por culpa del sol. Sonreía.
Yo me acerba a él, y le preguntaba unas cuantas cosas, me sentaba a su lado y acariciaba su pelo.
Yo nunca le olvidaré, y espero él no se olvide mi.
Recuerdo que siempre estaba fantaseando con marchar hacia la costa, con perderse en el mar.
"Una vez que vives en la costa es imposible vivir en otra parte. Tu piel se funde con el mar, cuando te marchas lo que más echas de menos es no saber salado"
Él no se consideraba un poeta, pero para mí todos sus discursos eran la mejor poesía que había escuchado.
Siempre estaba bailando, supongo que serían aquellos mismos boleros que siempre tarareaba. Si no estaba bailando, estaba acostado en el campo, con los ojos cerrados, soñando, pero sin estar dormido. Debía seguir pensando en el mar.
"Todos deberíamos andar descalzos, fundirnos con la tierra, sentir la vida. Yo creo que si andas descalzo en la hierba algún día, no sé cual, tus pensamientos florecen."
No sé cuantas veces me dijo eso, debieron ser muchas ya que yo terminé por creerle. Él lo hacía todo como sin querer pero tenía un don para retórica y sabía utilizarlo. También sabía que yo estaba muriéndome por el.
Cuando él partió hacia la playa, yo solo esperaba que fuera como el vino y mejorara con los años. Esperaba que él volviera, que no se olvidara de mi piel.
Pero nunca volvió a aparecer, el problema es que yo nunca me quise olvidar de él, ni de como florecían sus ideas.
¿Cómo lo iba a olvidar? Para mí, el formaba parte de la tierra que cada día pisaba esperando verlo volver.

miércoles, 2 de abril de 2014

Metamorfosis

Daría la vida por no tener criterio alguno,
por ser cambio constante.
Por quererte, odiarte, 
olvidarte. 
Cambio constante. 
Decir todo lo que no dije, 
no decir lo dicho, 
deshacer lo andado, 
olvidar tu camino, 
perderme en tu casa.  
Cambio constante. 
Tener terror, 
sentir pasión, 
hacer el amor. 
Estar perdido, 
ser una pérdida, 
encontrarte en un mapa,
perderte en un baile. 
Cambio constante. 
Ser un actor, 
llorar de dolor, 
perder el amor
o sentir tu olor. 
Ser una estrella, 
apagarse en la tierra, 
perder el norte, 
ahogarse en un bote. 
Cambio constante. 
Buscarte y 
no encontrarte. 
Cambio Constante. 
Yo quiero ser 
una metamorfosis ambulante.
(y dejar de pensarte)


domingo, 2 de marzo de 2014

Ojalá estuvieras aquí.

Era un momento de esos en los que la vida era una radio mal sintonizada, unas pocas señales de esto, de aquello, media sonata distorsionada y las noticias de la media noche. Todo a la vez.
Así estaba mi cabeza últimamente y planeaba seguir estando así por algún tiempo. Algunas veces pensé que podía cambiar y ser quien quisiera pero, joder, de repente la pregunta fue: ¿Quién quiero ser?
Seamos sinceros, yo creía poder comerme el mundo en el futuro y mientras tanto estaba en un presente vacío, demasiado perdido y opaco como la niebla en las noches de febrero.
Crecí desarrollando ideales como la libertad, el arte o el amor. Ahora estaba decepcionada de no haber conseguido ninguno de ellos, siempre rindiendo cuentas aunque fuera a mí misma. Nunca supe pintar, apenas puedo escribir.
No voy a hablar de lo que es el amor o de como me enamoré, porque todo eso nunca pasó. ¿Cual era entonces el sentido de imaginar como sería él?
Él no existía.
Creo que lo que más pena me hacía dar era escuchar Wish You Were Here y no tener a nadie a quien echar de menos. Eso sí que dolía, dolía tener una canción tan hermosa en los oídos y no tener a alguien igual de bello en quien pensar mientras lloras agarrado a una manta.
Sí pudiera llorarle, al menos tendría alguien a quien echarle la culpa de mi fracaso.
Espero que algún día, dentro de no mucho tiempo, esté sentada en el metro una noche, de vuelta a casa, y que mi iPod ponga de forma aleatoria el himno de Pink Floyd y que yo sonría porque algún día pasó.
De antemano, gracias (futuro) mi amor.

domingo, 9 de febrero de 2014

El día de las flores.

Él nunca me dio flores, decía que no le gustaban, que no eran lo suyo. 
Yo esperaba cada día a que él volviera con un ramo en la mano, con el paso del tiempo ya no esperaba ni un ramo, espera una sola flor. 
Nunca me quiso traer ni una margarita, nunca me dio ni un pétalo de rosa. 
Yo soñaba con las malditas flores, las tenía metidas en la cabeza. 
Creo que por su culpa empecé a relacionar las flores con cosas tristes, porque el hecho de que él no me diera flores era algo triste.
Me dejaron de gustar, yo ya sólo veía flores en los entierros. 
Todos los días buscaba alguna respuesta, y entonces se me ocurrió plantar flores en el jardín.
Tuvimos un jardín hermoso, crecieron tantas amapolas que formaban una hermosa alfombra roja.
 Me volvieron a enamorar las flores. 
A partir de entonces cogí la costumbre de dormir cada día un par de horas al lado de mis flores y él siguió sin entender que me encantaban las malditas flores. 
"¿Qué haces cada día ahí fuera con esas flores?"
Me decía. 
"Me encantan las malditas flores, me encantan"
Y entonces se dio cuenta.
 A la tarde siguiente apareció con un ramo enorme de amapolas. Le di un beso. 
Puse el ramo en un jarrón y me senté a mirarlo embobada, pero entonces entendí todo y salí corriendo a mi jardín, donde ya solo quedaban los tallos medio doblados. 
Volví a casa y le grité, le grité más de lo que he gritado nunca. 
No era posible que no entendiera que amaba las flores, que esperaba que él me regalara flores, que no lo hiciera y que, además de eso, matara las flores que yo misma me regalé. 

jueves, 23 de enero de 2014

Ni siquiera doscientas palabras.

Esta vez no vengo a decirte nada, absolutamente nada, no tengo nada que decirte.
No quería decirte esas cosas que solía decirte como que me tenías loca o que contigo vería todas las películas del mundo. 
No vengo a decirte que me estás arruinando la vida, ni vengo a decirte que escribo sobre ti. 
Estaba pensando que era momento de empezar otra vez, y que quizás (sólo quizás) era el momento
de dejar de pensarte y que, por supuesto, dejes de colarte en todos y cada uno de mis escritos. 
No te quiero ya rondando mi prosa, ni te quiero leyendo mis poemas y mucho menos te quiero siendo
la inspiración de nada. 
Lo dejo, lo dejo porque no conseguí escribirte bien, cuando me leo no te veo, ¿Entiendes?
No es culpa tuya, tú lo haces todo muy bien, el problema es que no sé como debo contar esos aires que tienes de nuevo Jay Gatsby ni como hablas con rítmo como de García Márquez. 
Lo siento, pero me parece que ella si sabía hacerte de tinta y papel. 

Espero que entiendas que esto, estas escasas 199 palabras son lo último que escribí sobre ti, mi amor.

domingo, 12 de enero de 2014

Te quiero, pero me hundes.


Me fui dejando la vida en estos rincones y la sensación de salir a la calle y encontrarme en cada esquina con un recuerdo empieza a ahogarme.
 Madrid, te quiero, pero me estás volviendo loca. 
El problema no es esta ciudad, la ciudad es perfecta , lo aseguro.
 Los problemas son los años que he gastado en ella, la gente que conocí y la que quise conocer,
 Madrid te quiero, pero esto ya no va a funcionar.
Quizás no te equivocabas al decir que como en casa en ningún sitio.
 Madrid, te quiero, pero es hora de volar de casa. 
Madrid, eres perfecta, no me olvides ni pierdas tus épicas madrugas. 
Madrid te quiero, pero...